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Mandamiento número seis: No matarás

Éxodo 20:13 »No matarás.

No matarás, es el mandamiento número seis y consiste en solo esas dos palabras constantes y sonantes, NO MATARAS, muy bien, está muy claro, creo que podemos seguir al siguiente mandamiento,,, Pero,,,  ¿En realidad esta claro?  ¿En realidad entendemos lo que encierra este mandamiento?

Analicemos algunos puntos cruciales, hoy hay muchas personas en la cárcel por asesinato, y aunque muchos son culpables también entre ellos se encuentran personas inocentes que fueron encontrados culpables por un sistema judicial.  Algunos planearon con alevosía y ventaja el asesinato, otros por un momento de coraje perdieron la paciencia y cegados por ese momento de emociones encontradas, tomaron un revolver o cualquier arma para cometer el crimen que acabaría con la vida, no solo de la persona asesinada pero también con la del asesino.

 

Conozco de un caso algunos años atrás, un padre de familia con coraje a 3 jóvenes que estacionaron su auto enfrente de su casa alrededor de la una de la mañana, con música alta, este padre de familia les grito enojado que bajaran el volumen, pero los jóvenes en lugar de bajar, subieron más y se burlaron del hombre, Este fue y tomo un rifle y comenzó a disparar su arma a donde estaban los jóvenes frente a su casa pues, en un momento de coraje y por no saber contener su cordura, mató a dos de ellos.  Eso destruyó su vida, su familia y su reputación de buen padre y hombre de familia.

 

Amigos oyentes, ¿que hace que una persona no piense por un instante y toma decisiones tan drásticas que terminan con muchas vidas?

 

La palabra de Dios dice en

Mateo 24:12 (RVR1995) y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará.

 

El amor que es el que nos conlleva a hacer buenas obras se a extinguido en muchos corazones y cuando se encuentran en una encrucijada, toman la salida más fácil, y claro en muchos casos al reaccionar, se dan cuenta que fue la peor acción o decisión que pudieron haber tomado, pero es demasiado tarde.

 

Es por eso que en Fe y Esperanza te invitamos a buscar el amor de Cristo todos los días, solo el amor que Dios puede poner en nuestros corazones puede hacer la diferencia en nuestro diario vivir.  Estas palabras nos llevan a hacernos la siguiente pregunta, ¿De que formas podemos matar a otra persona? Y ¿Por qué?

 

¿Que estamos haciendo diferente en estos días, que ah hecho que el crimen aumente alarmantemente?

Nuestra mente está constantemente siendo bombardeada con películas o programas de televisión donde el matar es algo liviano y normalmente no tiene repercusiones, y nuestros jóvenes están constantemente frente a video juegos por 4 a 8 horas diarias donde por esas largas horas el matar es un deporte y algo muy normal, pues al fin y acabo es una competencia haber quien mata más o quién mata a quién primero. Cuando los jóvenes han pasado días, meses o años matando, matando y solo matando, aunque sea un juego virtual, un día el joven toma armas de verdad y mata desconsideradamente en la escuela, en un cine o incluso entra a una iglesia y hace matazón de personas, en su mente programada para matar y matar solo por gusto, es normal lo que esta haciendo sin darse cuenta las vidas que está arrebatando y las familias que está destruyendo.  En el evangelio de San Lucas, capítulo 6, versículo 45, encontramos lo siguiente;

(RVR1995) El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo, porque de la abundancia del corazón habla la boca.

Es por esta razón que debemos tener mucho cuidado de lo que alimentamos nuestra mente, que en este caso está representada por el corazón.

Mientras podemos educar a nuestros hijos, debemos educarlos en el buen camino, y enseñarles que hacer el bien es una virtud que debemos practicar siempre.  Eduquemos a nuestros hijos en el amor y en el evangelio de Cristo, esto sin duda hará la diferencia en su momento dado, pues así respetarán primeramente a Dios y también a sus padres y por consiguiente a sus semejantes.

 

¿De que otras formas podemos matar?

 

Permitamos que sea la Biblia misma quien nos de la respuesta, en Mateo 5:21-22 (NVI) Ustedes han oído que se dijo a sus antepasados: “No mates, y todo el que mate quedará sujeto al juicio del tribunal.” 22 Pero yo les digo que todo el que se enoje con su hermano quedará sujeto al juicio del tribunal. Es más, cualquiera que insulte a su hermano quedará sujeto al juicio del Consejo. Pero cualquiera que lo maldiga quedará sujeto al juicio del infierno.

 

Creo que la escritura es clara, pues ahora sabemos que, si nos enojamos, si insultamos o peor todavía es que una persona maldiga a uno de nuestros semejantes, seremos culpables de homicidio.  ¿Se da cuenta estimado radio escucha de la importancia de llevarnos bien con nuestros semejantes?  Que fácil es matar a una persona, pero pensemos por un instante en nuestra familia, pues siempre que pensamos en la acción de matar, pensamos en los de afuera.   Si al enojarnos o al insultar a uno de nuestros familiares es lo mismo que matarlo según las palabras de Cristo Jesús, ahora se puede imaginar la importancia que en el hogar debe reinar el amor y la cortesía.

 

Dejemos de matarnos unos a otros en el sentido de estas palabras de Cristo pues recuerde con la mirada podemos matar a alguien, con palabras podemos matar a alguien, con la indiferencia podemos matar a alguien, estas formas de matar a una persona juegan un papel muy importante en la forma sicológica de nuestros semejantes, tengamos mucho cuidado y tacto al tratar a otras personas.

 

¿Y que de el suicidio? ¿Es lo mismo que matar? Sin duda alguna, pues el mandamiento dice no matarás, y al cometer suicidio estoy matándome a mi mismo.

Sin embargo, algo que debemos entender es que a la persona que comente suicidio, no de juzgar por nuestra cuenta, en el sentido de si le fue contado como pecado o no, ese juicio le pertenece solo a Dios, pues no conocemos a fondo lo que llevó a la persona a hacer tal acto tampoco sabemos si en el último suspiro se arrepintió de lo que estaba haciendo, dejemos que sea Dios quien juzgue apropiadamente.

 

¿Que significa específicamente matar? Y ¿Que encierra este mandamiento?

¿Podemos matar animales?  O simplemente es, “No Mataras” y punto.

 

El mandamiento encierra el hecho de matar deliberadamente e intencionalmente como mencionábamos al principio, pues en si el mandamiento encierra el hecho que no debemos matar a otro ser humano para beneficio o por razones personales, pues si por accidente alguien se atraviesa frente a su auto y usted mata a esa persona, usted no es culpable de esa muerte, pero recuerde lo que dije, por accidente.  También esta el hecho que alguien venga en contra suya buscando matarlo y usted al defenderse, no con la intención de matar a la otra persona, pero al reaccionar, también en este caso la justicia esta de su parte, claro debemos evitar estas situaciones en todo lo que nos sea posible.

1 Juan 3:15 (RVR1995) Todo aquel que odia a su hermano es homicida y sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permanente en él.

Mateo 5:47 (RVR1995) Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los gentiles?

Santiago 3:5-6 (RVR1995) Así también la lengua es un miembro pequeño, pero se jacta de grandes cosas. He aquí, ¡cuán grande bosque enciende un pequeño fuego! 6 Y la lengua es un fuego, un mundo de maldad…

Mateo 7:11-12 (RVR1995) Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas cosas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan? 12 Así que todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos, pues esto es la Ley y los Profetas.

La regla de oro, trata a los demás, como quieras que te traten.

Col. 3:13 Soportaos unos a otros y perdonaos unos a otros, si alguno tiene queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.

Si es verdad que todos los mandamientos están basados en el amor, este mandamiento tal vez es el que se puede demostrar en forma más literal y lo mostramos al amarnos unos a otros y así perdonándonos unos a otros por amor, el amor de Dios que nuestro Creador mismo a puesto en nosotros, ama a Dios, ama a las personas que te rodean, especialmente a tu familia inmediata de sangre y tu familia de la fe, perdona, perdona y nunca guardes rencor en tu corazón, eso te apartaría de Dios y te aleja de la posibilidad de entrar en la vida eterna.

Joel Medina te saluda y te  Recuerda, el mandamiento es….

NO MATARAS.

 

Mandamiento número siete: No cometerás adulterio

El séptimo mandamiento lo encontramos en

Éxodo 20:14 (RVR1995) No cometerás adulterio.

A simple vista parece un mandamiento fácil de llevar pues el adulterio lo relacionamos con el hecho de tener relaciones sexuales con una esposa o esposo que no es el nuestro.  Pero este mandamiento encierra más que eso.  Antes de entrar en detalles sobre lo que es el adulterio y lo serio que esto representa para Dios, necesitamos aclarar la diferencia entre adulterio y la fornicación.

Mientras que adulterio se comete entre personas que están casadas y se an envuelto sexualmente con otra persona casada pero que no es nuestro esposo o esposa, la fornicación es entre parejas que aún no han contraído matrimonio pero que también están activos sexualmente.  Entre jóvenes que son novios, si no están casados, las relaciones sexuales están prohibidas para ellos, de modo que, si se envuelven sexualmente, la Biblia llama a este pecado, fornicación.  Si solamente los jóvenes dieran un poco de valor a sus cuerpos tanto físico como espiritual serían muy felices al contraer nupcias.  La virginidad que antes se cuidaba y valoraba, hoy ya no es importante, razón por la cual hay tantas jovencitas con sus vidas destrozadas, y en muchos casos como madres solteras.

Estaremos tocando estos puntos en programas diferentes de la familia, si gusta seguirnos en nuestra página en el internet, dirija su ordenador a,  feyesperanza.org

Bien, regresemos a la parte del mandamiento que nos prohíbe el adulterio, en Lev. 20:10 dice,,,

10 »Si un hombre comete adulterio con la mujer de su prójimo, el adúltero y la adúltera indefectiblemente serán muertos.

¿Nota la importancia que Dios dio al adulterio?  Si un hombre y una mujer eran encontrados culpables de adulterio, eran apedreados y muertos ambos, así es, no era más culpable el hombre, o tampoco era más culpable la mujer.  Los dos morían por el acto degradable que estaban cometiendo, según la ley, conocida como la ley de Moisés escrita en libros, pero dada por Dios.

Pero este mandamiento también está en la ley moral de Dios, escrita en dos tablas de piedra con el dedo de Dios, está escrito en tablas de piedra porque no se puede borrar y es para siempre y como ya vimos es el mandamiento número 7.

La Ley de Dios es el camino a la felicidad—Antes de la destrucción del mundo antiguo por el diluvio, sus habitantes estaban ennegrecidos de corrupción. Prevalecían el pecado y los crímenes de toda clase. La condición actual del mundo está llegando rápidamente al punto cuando Dios dirá, como dijo en la antigüedad: “Mi espíritu no contenderá para siempre con el hombre”. Uno de los pecados más graves que prevalece en esta era degenerada por la corrupción es el adulterio. Este vergonzoso pecado está siendo cometido en forma alarmante. El sábado y la institución matrimonial fueron establecidos por Dios en el Edén, para que fueran perpetuados en forma sagrada y santa. Ambas instituciones, de origen divino, han sido despreciadas y consideradas sin ningún valor por hombres y mujeres cuyos corazones están determinados a ejecutar solamente el mal.  Elena G. De White de su libro, Testimonios acerca de conducta sexual página 111

El ser humano ha entendido o interpretado mal los mandamientos de Jehová, pues creemos que el pecado es solamente si se llega a consumar el acto sexual, aunque eso es verdad, hay algo más que Cristo nos explica en…

Mat. 5:27,28 (RVR1995) 27 »Oísteis que fue dicho: “No cometerás adulterio”. 28 Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.

La palabra de Dios es clara, el que mira a una mujer con deseos sexuales, comete adulterio o es culpable de ese pecado. Igual si una mujer mira de la misma manera a un hombre, pues el mandamiento no se aplica solo al hombre.

La sociedad ha hecho todo muy liviano con respecto a este último punto, pues se usa el sexo para vender, la mayoría de comerciales, si trata de vender algo, regularmente aparece una chica bella y con ropa muy sensual. En un comercial para vender neumáticos o llantas para automóviles, ¿porque debería salir una chica con ropa como si estuviera en la playa?  Porque se ha comprobado que esa táctica vende el producto desafortunadamente.  Y digo desafortunadamente en el sentido que se ponga la tentación frente al ser humano que debido al pecado ha llegado a ser débil en la carne.  Por esa razón como cristianos y como hijos de Dios, nuestro pensar es y debería ser diferente, pues nuestros pensamientos son gobernados por el Espíritu Santo.

La tecnología ha puesto el pecado de la codicia sexual prácticamente en nuestras manos en nuestro diario vivir. En el celular hoy usted puede ver videos, imágenes incluso audios sensuales. Tengamos mucho cuidado de lo que hacemos con estas herramientas que tenemos a nuestro alcance, y que Dios nos ayude a usarlas correctamente, y que nos guarde de cometer el pecado de adulterio por medio de la codicia o el deseo carnal, aunque sea a través de la pantalla de nuestro celular.

Hablemos un poco sobre el divorcio y el adulterio, veamos lo que dice la Biblia en…

Marcos 10:11, 12  Y les dijo: —Cualquiera que repudia a su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra ella;  y si la mujer repudia a su marido y se casa con otro, comete adulterio.

En todo momento estamos hablando de un matrimonio entre una mujer y un hombre tal como le estableció Dios desde el principio.  El matrimonio entre parejas del mismo sexo está simplemente prohibido y condenado por Dios, el mismo que nos creó en un momento dado para procrear familia.

Cuando usted contrajo matrimonio, no pensaba en el día que posiblemente no soportaría a su pareja, ¿verdad?

Por descuido de ambos se llega en algunos casos a vivir en casa un infierno insoportable y tanto el como ella, solo piensan en vivir lejos de su pareja.  ¿Que pasó? La culpa es de la esposa por supuesto, pues ella no trata o atiende al esposo como debería.  Sin duda alguna la culpa la tiene el esposo, porque no ha sabido llevar el matrimonio y no tiene tacto para tratar con delicadeza a su esposa.

Cuando me ha tocado dar consejería matrimonial, siempre, el esposo culpa a la esposa, y por supuesto ella lo culpa a él.  Es nuestra naturaleza humana buscar constantemente un culpable, aunque sabemos que es nuestra culpa, pero, regularmente buscamos culpar a alguien más.  Y en el matrimonio comúnmente es entre pareja que se tira la culpa.

Analizando bien todo, cuando hay problemas en un matrimonio, la culpa es de ambos, pues, al ver los detalles de los problemas notaremos que los dos dejaron de hacer los detalles importantes para mantener una relación viva y saludable.

Uno de mis primeros consejos que le doy a una pareja, es:  Dejen de culpase uno a otro.  No importa que nuestra pareja cometió un error, no le culpe, ayúdele a remediar el error, pues no importa quien cometa un error, mientras no se culpe,,,  No hay problema.  Pero en el primer instante que se hecha en cara el error cometido, allí inmediatamente se vuelve problema, y ahora hay que resolver dos asuntos.

Si dejamos de culparnos unos a otros, no llegaríamos al punto de repudiar a nuestra pareja, repudiar podría equivaler a estar en una relación insoportable, más algo debemos recordar, no importa cuanto usted deteste a su pareja, ese no es motivo para el divorcio, la palabra de Dios lo prohíbe.  Si hemos llegado al punto del repudio, aun se puede salvar el matrimonio y la familia.

Cristo nos dijo en sus propias palabras, que a menos que sea por que su esposa o esposo le fue infiel sexualmente, no debe divorciarse de su pareja.  Esto lo encontramos en

Mateo 5:32 Pero yo os digo que el que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere, y el que se casa con la repudiada, comete adulterio.

Pero note algo, Jesús no dijo, si tu pareja te es infiel, divórciate, las palabras de Él son, en un caso que se compruebe infidelidad sexual, entonces podrá divorciarse la persona.  Sin duda alguna, aun cuando hay infidelidad si usted puede perdonar, y seguir adelante con el matrimonio, sería aconsejable, pero en un caso que usted no pueda perdonar y en lugar de seguir luchando por su felicidad, el perdonar a su pareja que le falló haría de su vida un tormento, entonces creo que con sensatez podríamos pensar que el divorcio sería lo aconsejable, solo si usted esta seguro o segura de no poder perdonar.

Por el otro lado, si no hay razón para divorciarnos por infidelidad, entonces sería pecado por ambas partes divorciarnos y volvernos a casar.

Dios nos creó para que fuésemos felices y la familia fue establecida por institución divina departe de Dios, el matrimonio cuenta con la bendición y santificación de nuestro Creador.  Entonces, ¿que pasa cuando hay abusos dentro del matrimonio? Usted es una hija de Dios y no debería soportar abusos de los cuales Dios tampoco está de acuerdo.  Si fuese posible cambiar el ambiente abusivo del hogar, se puede seguir adelante, pero si después de intentar con consejería y planes de reconstruir la relación dañada y él o ella no muestran interés en cambiar y mejorar su forma de tratar a su pareja, en forma personal no creo que Dios este de acuerdo que se siga maltratando y pisoteando un hijo o hija que Él creó para que fuera feliz.  Menciono hijo o hija, pues hoy por hoy, tanto hay mueres abusadas por sus esposos, como esposos abusados por sus esposas.

Cualquier sea la situación que estés viviendo, no olvides que en Cristo hay esperanza y en Él está la solución para cualquier problema que puedas estar pasando.

Si de pronto has fallado sexualmente, o físicamente piensa en el caso de María Magdalena, Juan, capítulo 8, versículo 3 en adelante,,,  Entonces los escribas y los fariseos le trajeron una mujer sorprendida en adulterio y, poniéndola en medio, 4 le dijeron:

—Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo de adulterio, 5 y en la Ley nos mandó Moisés apedrear a tales mujeres. Tú, pues, ¿qué dices?

6 Esto decían probándolo, para tener de qué acusarlo. Pero Jesús, inclinado hacia el suelo, escribía en tierra con el dedo. 7 Y como insistieran en preguntarle, se enderezó y les dijo:

—El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella.

8 E inclinándose de nuevo hacia el suelo, siguió escribiendo en tierra. 9 Pero ellos, al oír esto, acusados por su conciencia, fueron saliendo uno a uno, comenzando desde los más viejos hasta los más jóvenes; solo quedaron Jesús y la mujer que estaba en medio. 10 Enderezándose Jesús y no viendo a nadie sino a la mujer, le dijo:

—Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó?

11 Ella dijo:

—Ninguno, Señor.

Entonces Jesús le dijo:

—Ni yo te condeno; vete y no peques más.

Que maravilloso saber que tenemos en Cristo perdón por nuestros pecados, y no está solo mirando haber donde nos equivocamos para acusarnos y apedrearnos.

Si de pronto aquí en la tierra no encontramos perdón de parte de nuestra pareja, y si nuestro arrepentimiento es genuino, entonces puedes venir a Cristo y el con sus brazos abiertos te recibirá, pero eso si, recuerda, te dice,,,    “VETE Y NO PEQUES MÁS”

En Gálatas 5:19 nos dice el porque del adulterio, dice así… Manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lujuria,

El adulterio es un pecado como cualquier otro que nos separa de Dios, aunque en el adulterio son dos personas las que están pecando.

Este es el único mandamiento que envuelve el pecado a dos personas.

Por último el adulterio es relacionado con el punto espiritual al alejarnos de la sana doctrina.

2 Pedro 2:14 Tienen los ojos llenos de adulterio, no se sacian de pecar, seducen a las almas inconstantes, tienen el corazón habituado a la codicia y son hijos de maldición.

 

Tomando este texto de forma espiritual tiene mejor sentido, seamos espirituales pues para adorar apropiadamente a nuestro Creador, debemos y es necesario que en espíritu y en verdad adoremos, y si es así, dejaremos de pecar.

Piensa en este proverbio y medita en el mensaje que nos da…

Prov. 6:32 También al que comete adulterio le falta sensatez; el que tal hace corrompe su alma.

Y usted y yo sabemos que, un alma corrompida, no puede entrar en el reino de los cielos.

Mantengamos limpio nuestro cuerpo y espíritu como hijos de Dios, para poder ver a Cristo en toda su gloria.

Recuerda, si quieres seguir escuchando temas para la familia te invitamos a escuchar el programa de radio titulado:  Edificando familias felices con Fe y Esperanza, puede encontrar más información en nuestra página www.feyesperanza.org

Que Dios te bendiga ricamente junto con tu pareja y toda tu familia,

Mi nombre es,

Joel Medina,

Capellán Ordenado y Evangelista Internacional.

Mandamiento número ocho:  No Hurtarás

No hurtarás Éxodo 20:15

Este es el mandamiento número 8, y de igual manera es fácil de entender el concepto de lo que nos pide Dios.

No hurtarás ósea no robarás, y ¿que es robar? Hay muchas maneras de pecar con este mandamiento, pues es muy fácil tomar lo ajeno como si fuera nuestro sin el consentimiento de el verdadero dueño.  Si tomáramos el siguiente principio en cuenta, todo sería mejor en la sociedad, estimado amigo, amiga que me escucha, si hay algo frente a ti y no es tuyo, puedes tener la seguridad que le pertenece a alguien, y ese alguien obviamente no eres tu, pero puedes tener la certeza que tiene dueño, y si por algún motivo no tuviese dueño, bueno aun está claro que no es de tu propiedad y apropiarte de algo que no haz obtenido legalmente, podríamos considerar como un robo.

Hay varias formas de robo, incluso la Biblia nos menciona algunas de ellas.

Tomar lo ajeno, y no devolverlo, puede ser dinero o artículos

Piratería, es robar los derechos de autor

Adulterio, roba a su semejante su pareja.

Aprovecharse de circunstancias especificas para sacar provecho, mira cómo lo pone la Biblia en,

Prov. 22:22-23 (RVR1960) No robes al pobre, porque es pobre,

Ni quebrantes en la puerta al afligido;

23 Porque Jehová juzgará la causa de ellos,

Y despojará el alma de aquellos que los despojaren.

Otra forma es obtener ganancias de una forma ilícita, mira como lo pone la palabra de Dios en,

Habacuc 2:9  ­Ay del que obtiene ganancias ilicitas para su casa, por poner en alto su nido, por escaparse del poder del mal!

De otra forma dicho, piensan que con el dinero pueden comprar seguridad, pero al obtenerlo ilícitamente acarrean mal para sus vidas y casas.  Y aunque de pronto no pareciera, pues parece que alguna gente vive mejor fuera de los caminos de Dios, recordemos que a ellos ya los juzgará Dios, y si están en mal camino, a menos que se arrepientan, serán hachados en el lago de fuego preparado para Satanás y sus demonios.

Proverbios 29:24

El que se asocia con un ladrón aborrece su propia vida;

No debemos tener nada que ver con una persona que sabemos que roba en cuestiones de negocios.

Proverbios 6:30-31

No se desprecia al ladrón si roba para saciarse cuando tiene hambre; mas cuando es sorprendido, paga siete veces; tiene que dar todos los bienes de su casa.

No importa la razón por la cual una persona roba, mientras no sea sorprendido puede gozar de lo robado, mas una vez descubierto su mal proceder entonces llegan las consecuencias de las cuales el ladrón se arrepiente de su hecho, pero, claro, es muy tarde, ahora solo le toca pagar las consecuencias de sus hechos.

En

Levíticos 19:13 encontramos lo siguiente:  No oprimirás a tu prójimo, ni le robarás. No retendrás el salario del jornalero en tu casa hasta la mañana.

Como fieles hijos de Dios, se pagará al empleado a tiempo y nunca se retendrá el salario de tal persona, solo por retenerlo, también según la Biblia este acto es considerado una forma de robar.

En

1 Corintios 6:9-11: 9  Encontramos una lista de pecados que nos aseguran el  de no poder entrar al cielo, veamos esa lista, que de paso inicia con una pregunta y dice: ¿No sabéis que los injustos no poseerán el reino de Dios? No erréis, que ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, 10 Ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los robadores, heredarán el reino de Dios. 11 Y esto erais algunos: mas ya sois lavados, mas ya sois santificados, mas ya sois justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios.

De modo que entendemos ahora que el que roba, no puede entrar al cielo, pues no puede estar cerca de la presencia de Jehová.

Y por último, en

Malaquías 3:8-10 (RVR1960) ¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas.

9 Malditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado.

10 Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.

Este mandamiento se se aplica a creyentes y no creyentes, pues si no regresamos los diezmos, estamos robando y ya miramos que los ladrones no entrarán en el reino de los cielos, estemos de acuerdo con la doctrina o no, al no regresar a Dios lo que le corresponde, estaríamos robando. ¿Que es más grave robar a los hombres? O ¿Robarle a Dios?, Sin duda alguna es más grave robar a Dios, pues robar al hombre acarreamos maldición, pero al robar a Dios, hay doble maldición.  Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana. Isaías 1:18.

Nuestro deseo es que todos podamos ir a los pies de Cristo, y poner nuestras faltas o pecados frente a Él, llevemos nuestro corazón contrito y arrepentido por lo que hemos hecho, y Él es fiel y justo para perdonarnos.

Mateo 15:19

Porque del corazón provienen malos pensamientos, homicidios, adulterios, fornicaciones, robos, falsos testimonios {y} calumnias.

Cuidemos nuestros corazones, en otra forma dicho, cuidemos nuestras mentes, para que nuestros pensamientos sean aprobados ante nuestro Creador y Redentor, pues ya que el pecado se origina en nuestro pensamiento y como ya vimos en el mandamiento número 7, sobre el adulterio, con el simple hecho de pensar hacer el acto, Dios lo considera pecado y lo considera como un hecho.  Lo mismo con el robo, si en nuestra mente se alimenta la idea de robar, ese pensamiento ya es considerado pecado.

Para mantener una mente limpia, debemos alimentarla de información limpia, y eso es a travez de el estudio de la Palabra de Dios, y de programación adecuada en cuestión de música, lectura y programas de televisión adecuados también.

Es nuestro deseo y oración en Fe y Esperanza que usted y su familia puedan gozar de paz y tranquilidad en su hogar, y que juntos se puedan preparar para ir al cielo y estar juntos en la tierra nueva donde no habrá dolor ni nada que lamentar.

Para más temas de ayuda espiritual, visítenos en la página www.feyesperanza.org.

El Señor les bendiga

Su amigo y servidor, Joel Medina, Capellán y evangelista

 

Mandamiento Número Nueve, No Mentirás

Éxodo 20:16 No hablarás contra tu prójimo falso testimonio.

Entramos así al mandamiento número 9,

Testimonio o testificar es lo mismo que una declaración, no debemos declarar falsamente contra nuestros prójimos, sean conocidos, familiares o hermanos en la fe. Una declaración puede ser en la corte, o entre conversaciones,  para proteger o hacer daño a otra persona.

Otra forma de ver este mandamiento es la mentira, no debemos mentir a nuestro prójimo o en contra de nuestro prójimo, lo tenemos  estrictamente prohibido por Dios.  Y ¿Que tal de las mentirillas blancas? La palabra de Dios no les ha puesto color, somos nosotros los humanos que le hemos puesto tanto color como tamaño, pero la mentira es mentira.  Claro, debemos dejar que sea Dios quien juzgue a una persona que ha mentido, aunque se le llame, mentira blanca.  ¿Y que es una mentira blanca?  Normalmente se conoce como una mentira que ayuda a proteger a una tercera persona, o en algunos casos a la misma persona a quien se le ha mentido.  Y normalmente a una mentira blanca, no se le ve como una mentira mala.

Dice un dicho, “la verdad no peca pero incomoda”.

Es en estos casos en que algunas veces las personas prefieren mentir, que incomodar a las personas.  Y en muchos de estos casos, por cierto, se hace más daño al mentir, que a verles incomodado con la verdad.

Tal vez podríamos decir que es mejor incomodar a una persona con la verdad, que hacerle daño con la mentira.  Por lo menos en este caso tendríamos la aprobación de Dios.

 

Éxodo 23:7 dice:  De palabra de mentira te alejarás, y no matarás al inocente y justo; porque yo no justificaré al impío.

 

No debemos olvidar que la mentira es un pecado, igual que el robar, adulterar, tener otros dioses, adorar imágenes o transgredir el Sábado.

 

Y eso nos lleva al siguiente punto, pues hemos analizado a la mentira en derredor de nuestros prójimos, y,,, ¿Que piensa usted de mentirle a Dios?  Creó que estaríamos de acuerdo en que sería lo peor que podemos hacer, sabiendo que eso nos alejaría de su presencia más y más.

 

Isaías 59:12-14 dice:  Porque nuestras rebeliones se han multiplicado delante de ti, y nuestros pecados han atestiguado contra nosotros; porque con nosotros están nuestras iniquidades, y conocemos nuestros pecados:

13 el prevaricar y mentir contra Jehová, y el apartarse de en pos de nuestro Dios; el hablar calumnia y rebelión, concebir y proferir de corazón palabras de mentira.

14 Y el derecho se retiró, y la justicia se puso lejos; porque la verdad tropezó en la plaza, y la equidad no pudo venir.

 

Sin duda alguna mentir contra Jehová, hace más fácil poder mentir a nuestros prójimos, y eso nos destituye del cielo.

 

Sin olvidar que es un pecado mentir, pues el mandamiento dice, No hablarás contra tu prójimo falso testimonio.

Analicemos los siguientes textos Bíblicos,

Salmos 12:2 Habla mentira cada uno con su prójimo; Hablan con labios lisonjeros, y con doblez de corazón.

Dice otro dicho, “En boca de mentiroso, lo cierto se hace dudoso”

Creo que nadie confiaría en una persona que constantemente miente. Y aunque no entendamos porque,,,  hay personas que mienten solo por mentir, sin haber necesidad. Si usted conoce alguien así, le pregunto,,, ¿Cuanta confianza le tiene a esa persona? O ¿Cuanta confianza inspira esa persona?  Claro no tiene que contestar, es un punto solo para analizar.

Vea lo que la palabra de Dios dice sobre los que mienten,

Salmos 63:11 …Porque la boca de los que hablan mentira será cerrada.

 

Si de pronto usted es un hijo fiel a Dios y la primera parte de

Salmos 119:69 se cumple en usted, haga suya la última frase.

La primer parte dice:  Contra mí forjaron mentira los soberbios,

En la segunda parte leemos: Mas yo guardaré de todo corazón tus mandamientos.

Debemos mantenernos firmes ante cualquier adversidad.

Le invito a analizar los siguientes textos bíblicos y espero que se queden grabados nuestros pensamientos.

Salmos 119:29 Aparta de mí el camino de la mentira, Y en tu misericordia concédeme tu ley.

Salmos 119:163 La mentira aborrezco y abomino; Tu ley amo.

Salmos 119:104 De tus mandamientos he adquirido inteligencia; Por tanto, he aborrecido todo camino de mentira.

Salmos 119:128 Por eso estimé rectos todos tus mandamientos sobre todas las cosas, Y aborrecí todo camino de mentira.

Efesios 4:25 Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros.

Proverbios 13:5 El justo aborrece la palabra de mentira; Mas el impío se hace odioso e infame.

Sin duda alguna, el que miente está desobedeciendo los mandamientos de Dios, si, la ley de Dios, la que se compone de Diez Mandamientos, y por consiguiente la persona que miente no podrá entrar al cielo,

Así lo afirma Apocalipsis 22:15 Mas los perros estarán fuera, y los hechiceros, los fornicarios, los homicidas, los idólatras, y todo aquel que ama y hace mentira.

El diablo es el padre de la mentira, y cualquiera que es mentiroso, es su hijo.

Veamos el texto Bíblico que se encuentra en Juan 8:44, dice:

Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira.

El versículo 47 dice: El que es de Dios, las palabras de Dios oye; por esto no las oís vosotros, porque no sois de Dios.

¿Sabia usted que la persona que guarda los mandamientos de Dios, todos los Diez Mandamientos, forman parte del remanente, ósea del pueblo fiel de Dios?

Así mostramos que escuchamos la voz de Dios y hacemos caso a su palabra.

Hablando de los 144.000,

Apocalipsis 14:4,5  dice:  Estos son los que no se contaminaron con mujeres, pues son vírgenes. Estos son los que siguen al Cordero por dondequiera que va. Estos fueron redimidos de entre los hombres como primicias para Dios y para el Cordero; y en sus bocas no fue hallada mentira, pues son sin mancha delante del trono de Dios.

 

Los 144.000 son parte del remanente, y

Sofonías 3:13 aclara: El remanente de Israel no hará injusticia ni dirá mentira, ni en boca de ellos se hallará lengua engañosa; porque ellos serán apacentados, y dormirán, y no habrá quien los atemorice.

¿Y quien es el remanente? Bueno permitamos que sea la Biblia misma quien nos diga, veamos que nos dice Apocalipsis 12:17; Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer; y se fue a hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo.

Este remanente del tiempo del fin, son los fieles hijos de Dios, y ellos guardan la ley de Dios, Según Juan 14:15, y ellos también tienen el Espíritu de Profecía, según Apocalipsis 19:10

Hablando del cielo nuevo y la tierra nueva,

Apocalipsis 21:27 dice:  No entrará en ella ninguna cosa inmunda, o que hace abominación y mentira, sino solamente los que están inscritos en el libro de la vida del Cordero.

Ósea los que guardan la ley de Dios, solo ellos podrán entrar al cielo y a la tierra nueva.

La invitación que hoy te hago es para que guardes en tu corazón los mandamientos de Jehová, para no pecar contra nuestro Creador, di como el Salmista, En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti.  Salmos 119:11

Recuerda,,,

No hablarás contra tu prójimo falso testimonio.  Es el mandamiento de Dios.

Dios te bendiga,

Joel Medina

Le Saluda

Mandamiento Número Diez, No codiciarás

»No codiciarás la casa de tu prójimo: no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo». Éxodo 20:17

Entramos al último mandamiento de la ley de Dios, el mandamiento número diez, y en si está encerrado en la palabra CODICIA, no debemos codiciar.

 

Otra palabra que significa lo mismo es AVARICIA, pues su significado es prácticamente lo mismo.

 

Analizando la palabra codicia en si y su significado y definición encontramos lo siguiente.

 

La codicia es una ambición desmedida de querer obtener lo que otros poseen, o también considerada como querer acaparar más de lo que necesitamos.

 

Este proceder indebido nos puede llevar a quebrar varios otros mandamientos pues por codicia, muchas personas caen en el vicio de robar.

Por codicia algunos caen en el adulterio pues an deseado sin medida a la esposa o esposo de alguien más.

 

Solo por codicia se han cometido delitos que han terminado en la cárcel las personas que se dejan manejar por este impulso desenfrenado, esos delitos varían como ya mencionamos entre robos, asesinatos y algunos más.

 

También por la codicia una persona puede actuar egoístamente y así descuidar de sus seres amados.

 

En el ángel Lucifer en el cielo, fue el primer pecado que encontramos registrado en la Biblia, pues, este ángel de luz, codició la adoración que le pertenecía a Dios, también codició el poder de Dios, y por codicia manchó el nombre de Dios entre una tercer parte de ángeles en el cielo.

Debido a este pecado, fue lanzado fuera del cielo junto con todos aquellos ángeles que se dejaron engañar.

Y ese mismo sentir de codicia, Lucifer logró despertar en la mente de Eva, al mirar y codiciar el fruto del árbol prohibido.

 

Veamos lo que nos dice la Palabra de Dios en Genesis 3:6 Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella.

 

Y debido a esa decisión de tener lo que no le pertenecía a Eva, hoy todavía estamos pagando el precio, pues el pecado de la codicia es lo que Eva envolvió en su corazón.

 

Antes de entrar a más textos Bíblicos, debemos aclarar que no debemos confundir la avaricia o codicia con el hecho de superarte y luchar por tener lo suficiente para vivir y ser feliz.  Recuerda que tener mucho dinero no es pecado, pero si es pecado hacer de el dinero un dios.  Debemos buscar cada día superarnos más, pero de una forma cristiana y bajo las condiciones que Dios nos ha dado.

Si Dios te ha dado muchas bendiciones económicas, debes ayudar a personas que genuinamente tienen necesidad.

 

Por el otro lado, debemos ser felices con lo que tenemos y agradecer a Dios por lo que nos ha permitido lograr, y también debemos agradecer a Dios por lo que no nos ha permitido tener, pues en su magna sabiduría Él sabe lo que es mejor para nosotros y lo que nos conviene.

 

Si permitimos que Cristo guíe nuestros pensamientos podremos unir nuestras voces a las palabras de Pablo:  Sé lo que es vivir en la pobreza, y lo que es vivir en la abundancia. He aprendido a vivir en todas y cada una de las circunstancias, tanto a quedar saciado como a pasar hambre, a tener de sobra como a sufrir escasez. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Filipenses 4:12,13

 

Te invito a reflexionar en las siguientes sitas Bíblicas:

 

Quien ama el dinero, de dinero no se sacia. Quien ama las riquezas nunca tiene suficiente.  También esto es vanidad.

Eclesiastés 5:10

 

 

Hablando Cristo dice:

¡Tengan cuidado! —advirtió a la gente—. Absténganse de toda avaricia; la vida de una persona no depende de la abundancia de sus bienes.

Lucas 12:15

 

 

1 Timoteo 6:10

Porque la raíz de todos los males es el amor al dinero, por el cual, codiciándolo algunos, se extraviaron de la fe y se torturaron con muchos dolores.

 

Proverbios 28:6

Mejor es el pobre que anda en su integridad, que el que es torcido, aunque sea rico.

 

 

Mateo 6:24

Nadie puede servir a dos señores; porque o aborrecerá a uno y amará al otro, o se apegará a uno y despreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.

 

2 Pedro 2:14

Tienen los ojos llenos de adulterio y nunca cesan de pecar; seducen a las almas inestables; tienen un corazón ejercitado en la avaricia; {son} hijos de maldición.

 

He aquí otros consejos Bíblicos más para ustedes:

 

Proverbios 11:28

El que confía en sus riquezas, caerá, pero los justos prosperarán como la hoja {verde}.

Deuteronomio 7:25

Las esculturas de sus dioses quemarás a fuego; no codiciarás la plata o el oro que las recubren, ni lo tomarás para ti, no sea que por ello caigas en un lazo, porque es abominación al SEÑOR tu Dios.

 

Proverbios 22:1

Más vale el buen nombre que las muchas riquezas, y el favor que la plata y el oro.

Proverbios 23:4

No te fatigues en adquirir riquezas, deja de pensar {en ellas}.

 

Salmos 62:10

No confiéis en la opresión, ni en el robo pongáis vuestra esperanza; si las riquezas aumentan, no pongáis el corazón {en ellas}.

 

1 Corintios 5:11

Sino que en efecto os escribí que no anduvierais en compañía de ninguno que, llamándose hermano, es una persona inmoral, o avaro, o idólatra, o difamador, o borracho, o estafador; con ése, ni siquiera comáis.

 

 

 

Hebreos 13:5

{Sea vuestro} carácter sin avaricia, contentos con lo que tenéis, porque El mismo ha dicho: NUNCA TE DEJARE NI TE DESAMPARARE,

Que maravilloso es confiar en Dios, y saber que no debemos solo por avaricia acumular bienes materiales aquí en la tierra, pues tenemos departe de Dios la promesa que el está a nuestro cuidado, y eso lo podemos recalcar en Salmos 37:25 (RVR1995) Joven fui y he envejecido, y no he visto justo desamparado ni a su descendencia que mendigue pan. 

Una persona justa, es aquel que es fiel a Dios, y la promesa es que ni él ni sus hijos tendrán hambre y nunca quedarán desamparados.  Que promesa tan alentadora para aquellos que viven en total obediencia a su Creador.

Vive una vida ejemplar, vive una vida en armonía con el ejemplo que Cristo nos ha dejado, para lograrlo debes obedecer la palabra de Dios.

 

 

Que se diga de ti como leemos del apóstol Pablo;

Ni la plata, ni el oro, ni la ropa de nadie he codiciado. Según leemos en Hechos 20:33

NO seamos avariciosos, no codiciemos, sino a lo contrario, ayudemos a nuestros prójimos en todo lo que nos sea posible, pues debemos hacer tesoros en el cielo no aquí en la tierra.

 

Para estos y otros temas y escuchar todos los mandamientos, visita nuestra página en el internet. www.feyesperanza.org también por este medio puedes comunicarte con nosotros.

 

Que el Señor te bendiga ricamente hoy y siempre.

 

Tu amigo y servidor

Joel Medina

Capellán y Evangelista

 

La ley y la gracia

Amigos y amigas que nos escuchan, gracias por permitirnos compartir con todos ustedes los mensajes de salvación que sin duda alguna hacen una diferencia en nuestras vidas, esto si permitimos que Dios transforme nuestros corazones y forma de vivir.

Hoy hablaremos la relación que existe entre la ley de Dios y la gracia, por la cual somos salvos, la lectura principal para este estudio la encontramos en Efesios 2:8-9 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.

Entonces por que tanto énfasis en guardar la ley de Dios, si somos salvos por gracia, no por guardar la ley, el hecho que seamos salvos por gracia quiere decir que somos salvos gratuitamente y que no hay nada que usted o yo podamos hacer por nuestra propia cuenta para salvarnos.  La salvación es gratis, solo debemos aceptar la invitación a salvarnos.

¿Entonces porque debo guardar la ley de Dios? Es la pregunta. Recuerda que tu no puedes recibir la vida eterna a menos que confieses tus pecados, los pecados que de otra manera no podrías distinguir a menos que fuera por la ley, así, la ley fue necesaria para poder ver mi condición pecaminosa, por consiguiente, si por medio de la ley pude ver mis pecados, ¿no cree usted que lógicamente debo guardar los diez mandamientos para que no vuelva a mancharme el pecado?

Así como la ley me mostró el pecado, ahora debo guardarla para no volver a pecar según leemos en Salmos 119:11 En mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti. Dice el salmista. Y eso hablando de los diez mandamientos.

Otra forma de ver este punto es, las obras que deben existir en nosotros, así es, las obras de la ley, no que seamos salvos por las obras, pero es necesario un esfuerzo humano para ser fieles a Dios, permitamos que sea la Biblia misma quien nos explique detalladamente este asunto.

Leo en Santiago 2:14-24 Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle?

15 Y si un hermano o una hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día,

16 y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha?

17 Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma.

18 Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras.

19 Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan.

20 ¿Mas quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta?

21 ¿No fue justificado por las obras Abraham nuestro padre, cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar?

22 ¿No ves que la fe actuó juntamente con sus obras, y que la fe se perfeccionó por las obras?

23 Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios.

24 Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras, y no solamente por la fe.

Si por fe somos salvos, por la gracia de Dios, ahora por fe y por amor debemos andar en el camino correcto de Jehová, y a eso llamamos esfuerzo humano, o bien obras que demanda la salvación, así es, la salvación depende de nuestra obediencia a Dios, y en esto creo que todo el que profesa ser cristiano estará de acuerdo, en lo que de pronto no estamos de acuerdo es, en que vamos a ser fieles a Dios, recuerda el texto que vimos la semana pasada de Eclesiastés 12:13-14 El fin de todo el discurso que has oído es: Teme a Dios y guarda sus mandamientos, porque esto es el todo del hombre. 14 Pues Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa oculta, sea buena o sea mala.

¿Que te parece el concepto, ama a Dios y haz lo que quieras?  ¿Lo que quiera?  ¿Puedo hacer lo que yo quiera?

Si, así es, puedes hacer todo lo que tu quieras y mejor te parezca, pero recuerda, el primer punto es AMA, ama a Dios, y de allí en adelante, te puedes comportar como tu quieras.

Claro la clave está en el amor a Dios, si tu verdaderamente amas a tu Creador, sin duda alguna tu comportamiento será de acuerdo con la santa ley de Dios, y no solo los diez mandamientos sino toda la Santa Biblia que es el manual de comportamiento y guía para todo aquel que quiere entrar en la vida eterna.

Recuerda somos salvos gratuitamente por Dios, la salvación que Dios nos otorga es por la fe que tenemos en Él.

Por fe somos salvos, gratuitamente por la fe que tenemos en Dios, no por las obras que hay en nuestros hechos.

Nuestras obras humanas jamás podrán hacer justicia ante Dios, para que Él nos pueda amar, pero por la fe que tenemos en Dios, le amamos y obedecemos, y por esa fe y obediencia, Dios nos da la vida eterna.

Con la obediencia mostramos nuestras obras a Dios, que a su vez muestran nuestra fe a Dios, y entonces por la fe que muestran esas obras somos salvos porque Dios las toma en cuenta.

Ten fe en Dios, Obedece a Dios, se fiel a Dios y Él te dará la corona de la vida, según Apocalipsis 2:10

Hay muchas personas que sugieren y aseguran que no es necesario guardar la ley de Dios, los diez mandamientos veamos que sucede cuando eliminamos de el mundo los diez mandamientos, en la siguiente ilustración creo que se puede entender la importancia sobre este asunto.

 

Vamos a analizar 7 elementos,

  1. EL MESIAS, Cristo Jesús
  2. LA LEY,
  3. EL PECADO,
  4. LA GRACIA,
  5. EL EVANGELIO,
  6. EL PREDICADOR,
  7. LA IGLESIA,

Recuerda los 7 elementos en ese orden, El Mesías, La Ley, El Pecado, La Gracia, El Evangelio, El Predicador, y La Iglesia

EL MESIAS, Es eterno, según vemos en Col. 1:17

LA LEY, La ley también es eterna, Según Sal. 111:7 y 8

EL PECADO, Nos separa de Dios, y esto lo encontramos en Isaías 59:1, 2

LA GRACIA, Es lo que nos otorga Cristo, cuando nos arrepentimos. Luc. 19:10

EL EVANGELIO, Es el mensaje que Dios nos ha enviado a predicar. Según Luc. 4:18

EL PREDICADOR, Es el pecador arrepentido que predica el evangelio eterno. Según Tito 2:1

LA IGLESIA, es donde nos reunimos, a glorificar y adorar a nuestro Creador. Y es donde el predicador predica el evangelio.    Habacuc 2:20

Ahora veranos los mismos elementos de otro punto de vista.

EL MESIAS, el cual es Eterno- Vino a buscar lo que se había perdido. Según Luc. 19:10

LA LEY, que de paso también es Eterna- Nos muestra el pecado que hay en nosotros. Según Romanos 7:7

EL PECADO, Es la transgresión de la ley Santiago 2:10, 11

LA GRACIA, Es el regalo de Dios, al arrepentirnos. Según Romanos 6:23

EL EVANGELIO, Es el regalo que Dios nos dios para que sea nuestra guía, eso es la palabra de Dios según, Sal. 119:105

EL PREDICADOR, Predica el evangelio en la iglesia. Hechos 17:17

LA IGLESIA, Es donde nos congregamos para estudiar el evangelio. Según Hebreos 10:25

El Mesías, vino a rescatar al predicador, que no podía predicar en la iglesia el evangelio, pues tenía pecado en su vida que la ley señalaba constantemente, pero una vez que el Mesías perdonó el pecado, el predicador recibió la gracia y entonces pudo predicar en la iglesia, el evangelio de salvación.

En la iglesia, el predicador habla de las buenas nuevas del evangelio que el pecador recibió al recibir la gracia de la salvación porque trajo ante el Mesías el pecado que la ley le señalaba.

Por el pecado, que es la transgresión de la ley, debemos morir, esa es la razón por la cual el Mesías tuvo que bajar del cielo, para poder rescatarnos de la muerte que la ley exige.  Y así nos a regalado la gracia por la cual somos salvos. Al recibir la gracia, el Mesías nos ha dado el evangelio que habla de su gracia redentora, la que elimina nuestros pecados por la sangre del Mesías derramada en la cruz, y así el predicador puede predicar el evangelio de salvación en la iglesia y todo el mundo para testimonio de todas las naciones.

La ley fue abolida en la cruz dicen muchos Según Colosenses 2:14, y desde entonces ya no es necesario guardar o obedecer la ley que, de paso, significa lo mismo.

Entonces, quitemos la ley de en medio. Solo nos quedan, El Mesías, El Pecado, La Gracia, El Evangelio, El Predicador y La Iglesia.

Ahora tenemos un grave problema, pues el pecado, ya no es pecado, pues no hay una ley que diga que el pecado es pecado.

Por consiguiente, puesto que no hay ley, tampoco hay pecado, y como no existe el pecado, no hay necesidad de un Redentor, de modo que no es necesario que venga el Mesías, y como el Mesías no vino, pues no hay pecado para perdonar porque no hay ley, entonces la gracia tampoco fue necesaria,

por consiguiente puesto que no hay ley tampoco hay pecado, y como no existe el pecado no hay necesidad de un redentor, de modo que no es necesario que venga el Mesías y como el Mesías no vino, pues no hay pecado para perdonar porque no hay ley, entonces la gracia tampoco fue necesaria, porque no hay pecado, de modo que el evangelio tampoco existe, pues el evangelio hablaría de la gracia que no existe pues no hay pecado, y el predicador no es necesario pues no hay nada que predicar, pues no hay evangelio, porque no hay gracia porque el pecado no existe pues no hay ley que señale nuestras faltas.  De modo que tampoco es necesario tener iglesias pues, sería en vano, porque no existe el predicador, pues no hay evangelio para predicar porque la gracia nunca existió, porque el Mesías no fue necesario que viniera, pues no hay ley que pue da señalar la condición miserable en la que me encuentro.

Sin ley, no existe la gracia que es el antídoto para el virus del pecado.

Como   podemos ver, si quitamos la ley de en medio, no hay esperanza para el ser humano y todo el plan de salvación se desmorona, Si no hay ley no hay salvación.

No olvidemos que los diez mandamientos son el carácter de Cristo, y al eliminarlos de nuestra vida, también eliminamos a Cristo de nuestro medio.

Alabado sea el nombre de Jehová por su Santa ley;

Las obras de sus manos son verdad y juicio; fieles son todos sus mandamientos, afirmados eternamente y para siempre, hechos en verdad y rectitud. Salmos 111:7-8

Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios. No por obras, para que nadie se gloríe. Efesios 2:7-9

Jesús le dijo: —Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por mí.  Juan 14:6

El que dice: «Yo lo conozco», pero no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso y la verdad no está en él. Pero el que guarda su palabra, en es

e verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él. El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo. 1 Juan 2:4-6

Pues este es el amor a Dios: que guardemos

sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos, 4 porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe. 1 Juan 5:3-4

Y por ultimo, Juan 14:15 Jesus te dice- Si me amáis, guardad mis mandamientos.

Que este mensaje sea de salvación para ti

Joel Medina te saluda, preparando a las familias que formarán el pueblo que verá a Dios con Fe y Esperanza.

El Sábado y cómo guardarlo

El Sábado lo encontramos en el centro de la ley de Dios, y como ya establecimos todos debemos guardar los diez mandamientos.

Pero el cuarto mandamiento es especial, de hecho, es el único mandamiento que inicia con las palabras, ACUERDATE, como que Dios sabía que el hombre lo olvidaría a través del tiempo.  Aunque ya dedicamos todo un tema para el cuarto mandamiento, en esta ocasión solo recalcaremos algunos puntos de suma importancia.

En Éxodo 20:8-11

» Acuérdate del sábado para santificarlo. 9 Seis días trabajarás y harás toda tu obra, 10 pero el séptimo día es de reposo para Jehová, tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni el extranjero que está dentro de tus puertas, 11 porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y t odas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el sábado y lo santificó.

 

por otro lado, vemos como el verdadero pueblo de Dios siempre a guardado el sábado pues ha sido una señal entre el ser humano que ama a Dios, y tiene su sello, esto lo podemos constar en Éxodo 31:13 “En verdad vosotros guardaréis mis sábados, porque es una señal entre mí y vosotros por vuestras generaciones, para que sepáis que yo soy Jehová que os santifico.

 

Así establecemos que el sábado es la señal que identifica al pueblo de Dios.

 

Y ¿como debemos guardar el sábado?

 

La Biblia misma nos dice como guardarlo, y de allí nos permite sacar algunas conjeturas para santificar ese Santo día.  Recuerde que es Santo por que Dios es Santo, y Dios así lo a establecido.

 

dice Isaía

s 58:13-14 » Si retrajeres del sábado tu pie,

de hacer tu voluntad en mi día santo,

y lo llamares “delicia”, “santo”, “glorioso

de Jehová”,

y lo veneras, no andando en tus propios caminos

ni buscando tu voluntad ni hablando tus propias palabras,

14 entonces te deleitarás en Jehová.

Yo te haré subir sobre las alturas de la tierra

y te daré a comer la heredad de tu padre Jacob.

La boca de Jehová lo ha hablado».

 

 

Entonces el sábado, no debemos hacer nuestra voluntad, sino la voluntad de Dios, y su voluntad es que estemos reunidos en su iglesia con los demás hermanos alabando y glorificando a nuestro Creador, según nos amonesta Hebreos 10:25

Es la voluntad de Dios, que estemos orando y estudiando su Santa palabra durante su día santo que de paso inicia el viernes a la puesta del sol, y termina el sábado a la puesta del sol.

 

También es voluntad de Dios que hagamos el bien a nuestros prójimos en su santo día y Cristo nos da el mejor ejemplo de esto. en Marcos 3:4-14 y también en Lucas 6:6-11

 

En Hebreos 4:1-12 Dios nos dice:

 

1 Temamos, pues, no sea que permaneciendo aún la promesa de entrar en su reposo, alguno de vosotros parezca no haberlo alcanzado. 2 También a nosotros se nos ha anunciado la buena nueva como a ellos; a ellos de nada les sirvió haber oído la palabra, por no ir acompañada de fe en los que la oyeron.   (Estamos aquí hablando del pueblo de Israel, a ellos se les dio las instrucciones de como guardar el sábado, pero por la desobediencia, profanaron el santo día por cierto.)

 

El versículo 3 dice:  Pero los que hemos creído entramos en el reposo, de la manera que dijo:

«Por tanto, juré en mi ira

que no entraría en mi reposo»,

aunque las obras suyas estaban acabadas desde la fundación del mundo, 4 pues en cierto lugar dijo así del séptimo día: «Y reposó Dios de todas sus obras en el séptimo día». 5 Nuevamente dice: «No entrarán en mi reposo».

(Si bien entendemos estas palabras, Dios dice, YO reposé, y los invito a reposar, pero si son desobedientes, NO entrarán en este divino reposo, aunque formalmente estemos según nosotros guardando el Sábado, podemos caer en semejante ejemplo de desobediencia igual que Israel. Y Dios no acepta eso.)

 

El versículo 6 dice: Por tanto, puesto que falta que algunos entren en él, y aquellos a quienes primero se les anunció la buena nueva no entraron por causa de la desobediencia, 7 otra vez determina un día: «Hoy», del cual habló David mucho tiempo después, cuando dijo:

«Si oís hoy su voz,

no endurezcáis vuestros corazones».

8 Si Josué les hubiera dado el reposo, no hablaría después de otro día. (En otras palabras, hoy es el día de estar a cuentas con Dios, de obedecerle y respetarlo. Y si así lo haces, los siguientes textos tendrán mejor sentido en tu vida. dice el versículo 9.)

 

9 Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios, 10 porque el que ha entrado en su reposo, también ha reposado de sus obras, como Dios de las suyas. 11 Procuremos, pues, entrar en aquel reposo, para que ninguno caiga en semejante ejemplo de desobediencia.

12 La palabra de Dios es viva, eficaz y más cortante que toda espada de dos filos: penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. Eso es palabra de Jehová.

 

Para entrar en ese santo reposo, el viernes es día de preparación según encontramos en Lucas 23:54

 

El viernes antes que el sol se ponga, debemos:

  1. Dejar de trabajar temprano para poder preparar nuestro espíritu y persona para pasar un día Santo con Dios.
  2. —Esto es lo que ha dicho Jehová: “Mañana es sábado, el día de reposo consagrado a Jehová; lo que tengáis que cocer, cocedlo hoy, y lo que tengáis que cocinar, cocinadlo hoy; y todo lo que os sobre, guardadlo para mañana”. Eso lo encontramos en Éxodo 16:23
  3. Preparar nuestra ropa para mañana.
  4. Preparar nuestro auto para el sábado con gasolina y limpiándolo si es necesario.
  5. Recibir el Santo Sábado a la puesta del sol.
  6. Descansar con el santo reposo que Dios puede dar durante la noche, olvidando nuestras labores diarias y los problemas que agobian nuestras vidas durante la semana.

 

Ahora, ¿Que no debemos hacer en sábado?  Estos puntos son estrictamente prohibidos para beneficio personal. Recuerde que en sábado es recomendable hacer el bien en todo el sentido de la palabra.

Primer punto prohibido en sábado sería el siguiente:

 

  1. No comprar en sábado.
  2. No vender en sábado.
  3. No debemos hacer ninguna transacción de negocios.
  4. No debemos trabajar en sábado.
  5. No hacer nuestra voluntad, por ejemplo, a) viendo en el internet cosas que no edifican nuestro espíritu. b) Mirando programación en la televisión que no edifican. c) Hablando palabras que tampoco edifican. d) Actividades que no son aprobadas por Dios, como deportes, conciertos del mundo, o actividades que nos separan de la reunión en la iglesia y de nuestro Creador en estas 24 horas santas.

 

La lista puede seguir, pero creo que con estos puntos tenemos una muy buena idea de lo que Dios pide de nosotros.  En Nehemías 13:13-22 encontramos toda la información en referencia a las transacciones monetarias que no debemos hacer en sábado.

Recuerde que no debemos hacer nada que aleje a Dios de nosotros.

 

¡Ahora veamos lo que si podemos hacer en sábado!

 

  1. Conectarnos con Dios tanto físicamente como espiritualmente.
  2. Asistir a la iglesia.
  3. Adorar a nuestro Creador.
  4. Estudiar su Santa Palabra.
  5. Orar
  6. Hacer el bien a nuestros semejantes.
  7. De vez en cuando salir de la rutina sabática y visitar la naturaleza, y pasar un día familiar todos juntos con Dios.

 

Recuerda que lo más importante es que todo lo que hacemos este directamente o indirectamente conectado con Dios.

 

Si gusta recibir este tema y mucha más información sobre el Sábado y como guardarlo, por favor envíenos un correo electrónico con su petición a info@feyesperanza.org, o visite nuestra página oficial y de allí también puede enviarnos su petición, dirija su computadora a:   feyesperaza.org

 

Necesitamos Santificar el sábado, pero para poder santificarlo, primero debemos santificarnos a nosotros mismos en la presencia de Jehová, obedeciendo su santa ley.

 

Es nuestro deseo y oración que Dios les llene de bendición hoy y siempre.

Les saluda su amigo y hermano en Cristo

Joel Medina

Siempre, Preparando a las familias que formarán, el pueblo que verá a Dios.

 

El Sello de Dios

Dando respuesta a una pregunta o comentario dejado por el Hno. Francisco, en nuestro canal de YouTube, en el estudio de la lección de Escuela Sabática:

– Hermano, quería aclarar que el sello de Dios es el sábado y no el Espíritu Santo ya que el Espíritu Santo es el sellador ya que la marca de la bestia será algo visible al igual que el sello de Dios, algo que podrán identificar los poderes políticos para sancionar o no a una persona la cual serán: la marca de la bestia=día domingo, el sello de Dios=el sábado, si fuera el Espíritu Santo ¿cómo podrían distinguir los poderes políticos a quien usted está adorando?, recuerde que la falsa trinidad (dragón, bestia y falso profeta) realizarán un falso derramamiento del Espíritu Santo. El Espíritu Santo trabaja internamente (sella) y se manifiesta externamente (adora en el día correcto), saludos y que el señor le siga bendiciendo.

Respuesta:  Muy buen argumento mi Hermano Francisco, le agradezco su comentario.  Así lo hemos enseñado como Adventistas, y no está mal la expresión, solo que en forma más teológica y analizando con profundidad,  Es claro que no todo el que guarda el Sábado tiene el sello de Dios, ¿cierto? Tristemente hay muchas personas en nuestras filas que aunque guardan el Sábado están perdidos. Dicho de otra manera,  No solo por guardar el Sábado la persona esta sellada para la salvación o para la eternidad.

Por otro lado  el decir que el sello de Dios es el Sábado, sería solamente en forma escatológica, y es lo que hemos enseñado y vuelvo a repetir, no está mal, pues quien guarda el Sábado reconoce que Dios es su Salvador y Creador y el Sábado en si tiene las tres características de un sello, el autor Jehová, su función Creador y territorio, cielo y la tierra.

Comúnmente usamos la cita más popular para decir que el Sábado es el sello de Dios que se encuentra en Ezequiel 20:12 (RVR1995) 12 Y les di también mis sábados, para que fueran por señal entre yo y ellos, para que supieran que yo soy Jehová que los santifico.   

Notemos algo muy importante, el Sábado es una señal, esta señal es meramente eso, una señal que identifica que pertenecemos a alguien en este caso, también nótese que no dice que el Sábado sea un sello.  ¿Podríamos decir que sello y señal es lo mismo?  Tal vez, ya sería criterio de cada quien, como quiera ver el aspecto del Sábado.

Las siguientes citas también hablan de la señal del verdadero pueblo de Dios, y de nuevo resalta el Sábado como señal del pueblo de Dios.

Ezequiel 20:20 (RVR1995) Santificad mis sábados, y sean por señal entre mí y vosotros, para que sepáis que yo soy Jehová, vuestro Dios’.

Éxodo 31:13 (RVR1995) «Tú hablarás a los hijos de Israel y les dirás: “En verdad vosotros guardaréis mis sábados, porque es una señal entre mí y vosotros por vuestras generaciones, para que sepáis que yo soy Jehová que os santifico.

Éxodo 31:16-17 (RVR1995) 16 Guardarán, pues, el sábado los hijos de Israel, celebrándolo a lo largo de sus generaciones como un pacto perpetuo. 17 Para siempre será una señal entre mí y los hijos de Israel, porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, y en el séptimo día cesó y descansó».

Ahora veamos por esta vez tres textos que dicen y aclaran lo que es el sello de Dios.

Efesios 1:13 (RVR1995) En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa.

Efesios 4:30 (RVR1995) Y no entristezcáis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.

2 Corintios 1:22 (RVR1995) el cual también nos ha sellado y nos ha dado, como garantía, el Espíritu en nuestros corazones.

Si notamos en estos textos el SELLO de Dios es el Espíritu Santo.

Con este último texto

Romanos 8:15-16 (RVR1995) pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el Espíritu de adopción, por el cual clamamos: «¡Abba, Padre!». 16 El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.

Quiero aclarar el punto, las personas que tengan el verdadero sello de Dios, digo verdadero pues Satanás en el tiempo del fin falsificará el derramamiento del Espíritu Santo, de allí que viene el guardar el domingo como la marca de la bestia..

Más los verdaderos hijos de Dios que tengan el verdadero sello, claro,  guardarán el Sábado.  Dicho en otra forma, el que tenga el sello de Dios, reflejará ese sello guardando y respetando el Sábado apropiadamente, especialmente en forma escatológica, es decir en la trayectoria del tiempo del fin en las pruebas finales.

Quien no tenga el sello de Dios, y sea engañado por el diablo al pensar que recibió el Espíritu Santo, guardará el domingo y de nuevo aquí vemos, lo que ya explique del sello de Dios.  Quien tenga el falso espíritu, se reflejará guardando el domingo.

De nuevo muchas gracias por su comentario, espero que esta nota le sirva solo para aclara los puntos escatológicos y teológicos.    Dios nos permita guardar su Santo Sábado como señal en nuestras vidas, pues si así fuese, tenemos el Espíritu Santo en nosotros.   Alabado sea el nombre de Jehová hoy y siempre, en el cielo como en la tierra.

Joel Medina.

 

 

Introducción a la ley de Dios

En este mundo en que vivimos cada día las cosas van de mal en peor, y pareciera que no hay salida, pues cuando todo parece que va a mejorar, algo pasa que despierta al mundo, un desastre natural, la bolsa de valor baja drásticamente o alguien le da por cometer un terrible atentado, con un arma, bomba o cualquier artefacto que pueda hacer daño.

No es un secreto que la moral esta por los suelos, el valor del ser humano ha decaído de tal manera que ya no hay respeto a nuestros semejantes, incluso entre mismos parientes,

¿Que está pasando? Sin duda alguna el ser humano ha dejado de creer en Dios, y por consiguiente se ha alejado y a dejado de respetar a Dios, aunque abemos muchos que creemos y amamos a Dios, y por consiguiente tenemos el temor que Él espera de nosotros.

Constantemente somos testigos a nuestro alrededor de personas que profanan el nombre de nuestro Creador, creen que tienen la autoridad para hacer lo que mejor les plazca en sus vidas y con sus cuerpos.

Pero, hablemos un poco de la autoridad, sin duda alguna hay autoridad que es imputada, otra  que es delegada, cualquiera que sea el caso la persona con la autoridad espera respeto, y eso lo expone por medio de reglas, reglas que se deben seguir al pie de la letra, dejando así a quien se apliquen esas reglas con la opción de seguirlas o desobedecerlas, dejando claro que cada quien tiene la opción de obedecer o desobedecer, por supuesto que la persona que obedece ofrece respeto a quien puso las regarlas, y también así, lo contrario el que desobedece.

Y hablando de respeto, lo podemos ganar o lo podemos exigir, cuando se exige, regularmente las personas que respetan, es por miedo a las consecuencias o resultados de no respetar a quien lo exige, digamos como ejemplo a, un supervisor, gerente o dueño del negocio donde trabajamos.

Pero que hermoso saber que a una persona se le respeta, por su integridad, honestidad, amabilidad y servicio.  Ese es el respeto que bien podríamos decir, vale oro.

Estimado amigo, amiga que nos escucha, todo esto lo podemos aplicar a Dios, pues es a Dios a quien debemos todo el respeto, y el único que tiene la autoridad de hacer con nosotros lo que Él quiera,  y esa es la razón por la cual nos ha dado reglas a seguir, pero esas reglas son para nuestro bien, la palabra de Dios les llama a estas reglas, Los Mandamientos de Dios, o también conocida como La Ley de Dios, consiste en 10 puntos específicos que Dios estableció mucho antes de la creación del mundo, y son siempre para protegernos, si analizamos cada uno de ellos, nos daremos cuenta la sabiduría divina al redactar estos puntos, que de paso, son el carácter de Dios.

Imagínese usted la importancia que Dios les dio, que los ha hecho santos y a la vez cuentan con la bendición de Dios.

La Biblia dice en Salmos 111:7,8

Las obras de sus manos son verdad y juicio;

fieles son todos sus mandamientos,

afirmados eternamente y para siempre,

hechos en verdad y rectitud.

De modo que si ley existe desde antes que existiera el ser humano, estos mandamientos no iniciaron en el Sinaí, como muchos piensan o enseñan, pues por medio de la ley es que conocemos que hemos pecado, pues el pecado es transgresión de la ley, según 1 de Juan 3:4,  y en Romanos 7:7 leemos así: …Yo no hubiera conocido el pecado a no ser por la ley: Porque no conociera la codicia si la ley no dijera: No codiciarás.

Tomando esto como contexto, podemos resumir que en el cielo donde empezó el pecado, cuando Lucifer tuvo codicia, automáticamente desobedeció las reglas de Dios establecidas en el cielo, Porque el pecado de Lucifer fue codiciar la posición y gloria de Dios, y el orgullo que imanó de su corazón lo llevaron a pecar, o desobedecer la Santa Ley de Dios.

Solo para que quede claro el punto daremos lectura lo que nos dice la palabra de Dios sobre este ángel, esto lo encontramos en: Isaías 14:12-15

¡Cómo caíste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas a las naciones.

Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte; sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo. Mas tú derribado eres hasta el Seol, a los lados del abismo!

Así es como nos damos cuenta de que el pecado es ir en contra de los mandamientos de Dios, de modo que hoy, todavía existe el mismo problema, pues el ser humano debe estar en regla con lo que Dios ha establecido.  Si el pecado es transgresión de la ley, y el pecado nos separa de Dios, entonces el pecado en si, es la separación nuestra de Dios, vea como lo pone la Biblia, en Isaías 59:1,2 (RVR1909) He aquí que no se ha acortado la mano de Jehová para salvar, ni ha agravado su oído para oír:  2 Mas vuestras iniquidades (maldades) han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar su rostro de vosotros, para no oír.

Si estos mandamientos, Dios los dio para que sea una regla moral entre nosotros, ¿que pasa hoy en día a nuestro alrededor? ¿Será que el hombre, se a alejado de Dios? creo que podemos estar de acuerdo que la respuesta es un gran SI, y si se ha alejado de Dios, entonces, ¿Que es evidentemente lo que ha dejado de guardar?

Si, así es, Los mandamientos de Jehová.

Por un momento imagínese que todos siguiéramos estas reglas que Dios nos dio para protegernos, el mundo fuera muy diferente a como hoy lo conocemos, pues no hubiese preocupación por robo, muerte y crimen, o incluso cosas más sencillas pero muy importantes, como el chisme, falso testimonio y las mentiras, pues todo esto, va en contra de los diez mandamientos de Dios, si solo guardásemos estos diez mandamientos, sin duda alguna, el mundo fuera más feliz hoy en día.

En toda la Biblia encontramos solamente dos partes donde Dios escribe con su propio dedo el mensaje para sus hijos, y estos diez mandamientos son uno de ellos.

¿Que le parece si repasamos estas diez reglas de conducta?

Las encontramos en Éxodo 20:3-17,

Mandamiento número 1:

3 No tendrás dioses ajenos delante de mí.

Mandamiento número 2:

4 No te harás imagen, ni ninguna semejanza de cosa que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra: 5 No te inclinarás á ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos, sobre los terceros y sobre los cuartos, á los que me aborrecen, 6 Y que hago misericordia en millares á los que me aman, y guardan mis mandamientos.

Mandamiento número 3:

7 No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano.

Mandamiento número 4:

Acuérdate del sábado para santificarlo.  Seis días trabajarás y harás toda tu obra,  pero el séptimo día es de reposo para Jehová, tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni el extranjero que está dentro de tus puertas, porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el sábado y lo santificó.

Mandamiento número 5:

12 Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová, tu Dios, te da.

Mandamiento número 6:

13 No matarás.

Mandamiento número 7:

14 No cometerás adulterio.

Mandamiento número 8:

15 No hurtarás.

Mandamiento número 9:

16 No hablarás contra tu prójimo falso testimonio.

Mandamiento número 10:

17 No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo.

Esos son los diez principios que Dios nos ha dejado para que seamos felices, si tan solo el ser humano se dignara de escuchar la voz de Dios y seguir sus consejos, podríamos evitarnos tanto crimen y violencia que hoy esta arrebatando la felicidad y tranquilidad a tanta gente, y aunque usted no practique la violencia, por alguien más que no tiene temor de Dios, su vida y paz están en peligro.

Si solamente por conveniencia propia guardásemos estas reglas, todo fuera diferente.

Necesitamos volver a amar a Dios, y hacer caso a sus consejos, si somos cristianos y decimos que amamos a Cristo, entonces escucha lo que te dice Jesús, en San Juan 14:15

 Si me amáis, guardad mis mandamientos

¿Tu amas a Dios?  mira lo que dice la Santa Palabra de Dios en 1 de Juan 4:8 El que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor.

Y también a los que guardan los mandamientos de Dios, la Biblia los define como el verdadero pueblo de Dios.

En Apocalipsis 12:17 encontramos esta lectura:  (RVR1995) Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer y se fue a hacer la guerra contra el resto de la descendencia de ella, contra los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo.

El dragón es Satanás, la mujer es la iglesia verdadera y fiel a Dios, por mil doscientos sesenta años Satanás persiguió y casi destruyó la iglesia, pero como no pudo destruirla completamente se llena de coraje y odio en contra  los que quedaron con vida, y la característica de ese pueblo fiel es que guarda los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo, que según la Biblia misma nos dice en Apocalipsis 19:10, es el espíritu de profecía.

Busque una iglesia que tenga estas dos características y habrá encontrado al verdadero pueblo de Dios.

De manera que la ley á la verdad es santa, y el mandamiento santo, justo, y bueno. Romanos 7:12

Te invitamos a ser parte de ese pueblo que será fiel a Dios en todo lo que hacemos, pues eso marcará la diferencia si vamos al cielo o no.  Y así también haremos una diferencia en la sociedad de hoy en día.

Estimado oyente, Cristo te ama y quiere que seas feliz, por tanto, te dice,,,,  Si me amas, guarda mis mandamientos.

Su hermano en Cristo

Joel Medina