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Mandamiento Número Nueve, No Mentirás

Éxodo 20:16 No hablarás contra tu prójimo falso testimonio.

Entramos así al mandamiento número 9,

Testimonio o testificar es lo mismo que una declaración, no debemos declarar falsamente contra nuestros prójimos, sean conocidos, familiares o hermanos en la fe. Una declaración puede ser en la corte, o entre conversaciones,  para proteger o hacer daño a otra persona.

Otra forma de ver este mandamiento es la mentira, no debemos mentir a nuestro prójimo o en contra de nuestro prójimo, lo tenemos  estrictamente prohibido por Dios.  Y ¿Que tal de las mentirillas blancas? La palabra de Dios no les ha puesto color, somos nosotros los humanos que le hemos puesto tanto color como tamaño, pero la mentira es mentira.  Claro, debemos dejar que sea Dios quien juzgue a una persona que ha mentido, aunque se le llame, mentira blanca.  ¿Y que es una mentira blanca?  Normalmente se conoce como una mentira que ayuda a proteger a una tercera persona, o en algunos casos a la misma persona a quien se le ha mentido.  Y normalmente a una mentira blanca, no se le ve como una mentira mala.

Dice un dicho, “la verdad no peca pero incomoda”.

Es en estos casos en que algunas veces las personas prefieren mentir, que incomodar a las personas.  Y en muchos de estos casos, por cierto, se hace más daño al mentir, que a verles incomodado con la verdad.

Tal vez podríamos decir que es mejor incomodar a una persona con la verdad, que hacerle daño con la mentira.  Por lo menos en este caso tendríamos la aprobación de Dios.

 

Éxodo 23:7 dice:  De palabra de mentira te alejarás, y no matarás al inocente y justo; porque yo no justificaré al impío.

 

No debemos olvidar que la mentira es un pecado, igual que el robar, adulterar, tener otros dioses, adorar imágenes o transgredir el Sábado.

 

Y eso nos lleva al siguiente punto, pues hemos analizado a la mentira en derredor de nuestros prójimos, y,,, ¿Que piensa usted de mentirle a Dios?  Creó que estaríamos de acuerdo en que sería lo peor que podemos hacer, sabiendo que eso nos alejaría de su presencia más y más.

 

Isaías 59:12-14 dice:  Porque nuestras rebeliones se han multiplicado delante de ti, y nuestros pecados han atestiguado contra nosotros; porque con nosotros están nuestras iniquidades, y conocemos nuestros pecados:

13 el prevaricar y mentir contra Jehová, y el apartarse de en pos de nuestro Dios; el hablar calumnia y rebelión, concebir y proferir de corazón palabras de mentira.

14 Y el derecho se retiró, y la justicia se puso lejos; porque la verdad tropezó en la plaza, y la equidad no pudo venir.

 

Sin duda alguna mentir contra Jehová, hace más fácil poder mentir a nuestros prójimos, y eso nos destituye del cielo.

 

Sin olvidar que es un pecado mentir, pues el mandamiento dice, No hablarás contra tu prójimo falso testimonio.

Analicemos los siguientes textos Bíblicos,

Salmos 12:2 Habla mentira cada uno con su prójimo; Hablan con labios lisonjeros, y con doblez de corazón.

Dice otro dicho, “En boca de mentiroso, lo cierto se hace dudoso”

Creo que nadie confiaría en una persona que constantemente miente. Y aunque no entendamos porque,,,  hay personas que mienten solo por mentir, sin haber necesidad. Si usted conoce alguien así, le pregunto,,, ¿Cuanta confianza le tiene a esa persona? O ¿Cuanta confianza inspira esa persona?  Claro no tiene que contestar, es un punto solo para analizar.

Vea lo que la palabra de Dios dice sobre los que mienten,

Salmos 63:11 …Porque la boca de los que hablan mentira será cerrada.

 

Si de pronto usted es un hijo fiel a Dios y la primera parte de

Salmos 119:69 se cumple en usted, haga suya la última frase.

La primer parte dice:  Contra mí forjaron mentira los soberbios,

En la segunda parte leemos: Mas yo guardaré de todo corazón tus mandamientos.

Debemos mantenernos firmes ante cualquier adversidad.

Le invito a analizar los siguientes textos bíblicos y espero que se queden grabados nuestros pensamientos.

Salmos 119:29 Aparta de mí el camino de la mentira, Y en tu misericordia concédeme tu ley.

Salmos 119:163 La mentira aborrezco y abomino; Tu ley amo.

Salmos 119:104 De tus mandamientos he adquirido inteligencia; Por tanto, he aborrecido todo camino de mentira.

Salmos 119:128 Por eso estimé rectos todos tus mandamientos sobre todas las cosas, Y aborrecí todo camino de mentira.

Efesios 4:25 Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros.

Proverbios 13:5 El justo aborrece la palabra de mentira; Mas el impío se hace odioso e infame.

Sin duda alguna, el que miente está desobedeciendo los mandamientos de Dios, si, la ley de Dios, la que se compone de Diez Mandamientos, y por consiguiente la persona que miente no podrá entrar al cielo,

Así lo afirma Apocalipsis 22:15 Mas los perros estarán fuera, y los hechiceros, los fornicarios, los homicidas, los idólatras, y todo aquel que ama y hace mentira.

El diablo es el padre de la mentira, y cualquiera que es mentiroso, es su hijo.

Veamos el texto Bíblico que se encuentra en Juan 8:44, dice:

Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira.

El versículo 47 dice: El que es de Dios, las palabras de Dios oye; por esto no las oís vosotros, porque no sois de Dios.

¿Sabia usted que la persona que guarda los mandamientos de Dios, todos los Diez Mandamientos, forman parte del remanente, ósea del pueblo fiel de Dios?

Así mostramos que escuchamos la voz de Dios y hacemos caso a su palabra.

Hablando de los 144.000,

Apocalipsis 14:4,5  dice:  Estos son los que no se contaminaron con mujeres, pues son vírgenes. Estos son los que siguen al Cordero por dondequiera que va. Estos fueron redimidos de entre los hombres como primicias para Dios y para el Cordero; y en sus bocas no fue hallada mentira, pues son sin mancha delante del trono de Dios.

 

Los 144.000 son parte del remanente, y

Sofonías 3:13 aclara: El remanente de Israel no hará injusticia ni dirá mentira, ni en boca de ellos se hallará lengua engañosa; porque ellos serán apacentados, y dormirán, y no habrá quien los atemorice.

¿Y quien es el remanente? Bueno permitamos que sea la Biblia misma quien nos diga, veamos que nos dice Apocalipsis 12:17; Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer; y se fue a hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo.

Este remanente del tiempo del fin, son los fieles hijos de Dios, y ellos guardan la ley de Dios, Según Juan 14:15, y ellos también tienen el Espíritu de Profecía, según Apocalipsis 19:10

Hablando del cielo nuevo y la tierra nueva,

Apocalipsis 21:27 dice:  No entrará en ella ninguna cosa inmunda, o que hace abominación y mentira, sino solamente los que están inscritos en el libro de la vida del Cordero.

Ósea los que guardan la ley de Dios, solo ellos podrán entrar al cielo y a la tierra nueva.

La invitación que hoy te hago es para que guardes en tu corazón los mandamientos de Jehová, para no pecar contra nuestro Creador, di como el Salmista, En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti.  Salmos 119:11

Recuerda,,,

No hablarás contra tu prójimo falso testimonio.  Es el mandamiento de Dios.

Dios te bendiga,

Joel Medina

Le Saluda

La ley y la gracia

Amigos y amigas que nos escuchan, gracias por permitirnos compartir con todos ustedes los mensajes de salvación que sin duda alguna hacen una diferencia en nuestras vidas, esto si permitimos que Dios transforme nuestros corazones y forma de vivir.

Hoy hablaremos la relación que existe entre la ley de Dios y la gracia, por la cual somos salvos, la lectura principal para este estudio la encontramos en Efesios 2:8-9 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.

Entonces por que tanto énfasis en guardar la ley de Dios, si somos salvos por gracia, no por guardar la ley, el hecho que seamos salvos por gracia quiere decir que somos salvos gratuitamente y que no hay nada que usted o yo podamos hacer por nuestra propia cuenta para salvarnos.  La salvación es gratis, solo debemos aceptar la invitación a salvarnos.

¿Entonces porque debo guardar la ley de Dios? Es la pregunta. Recuerda que tu no puedes recibir la vida eterna a menos que confieses tus pecados, los pecados que de otra manera no podrías distinguir a menos que fuera por la ley, así, la ley fue necesaria para poder ver mi condición pecaminosa, por consiguiente, si por medio de la ley pude ver mis pecados, ¿no cree usted que lógicamente debo guardar los diez mandamientos para que no vuelva a mancharme el pecado?

Así como la ley me mostró el pecado, ahora debo guardarla para no volver a pecar según leemos en Salmos 119:11 En mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti. Dice el salmista. Y eso hablando de los diez mandamientos.

Otra forma de ver este punto es, las obras que deben existir en nosotros, así es, las obras de la ley, no que seamos salvos por las obras, pero es necesario un esfuerzo humano para ser fieles a Dios, permitamos que sea la Biblia misma quien nos explique detalladamente este asunto.

Leo en Santiago 2:14-24 Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle?

15 Y si un hermano o una hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día,

16 y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha?

17 Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma.

18 Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras.

19 Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan.

20 ¿Mas quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta?

21 ¿No fue justificado por las obras Abraham nuestro padre, cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar?

22 ¿No ves que la fe actuó juntamente con sus obras, y que la fe se perfeccionó por las obras?

23 Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios.

24 Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras, y no solamente por la fe.

Si por fe somos salvos, por la gracia de Dios, ahora por fe y por amor debemos andar en el camino correcto de Jehová, y a eso llamamos esfuerzo humano, o bien obras que demanda la salvación, así es, la salvación depende de nuestra obediencia a Dios, y en esto creo que todo el que profesa ser cristiano estará de acuerdo, en lo que de pronto no estamos de acuerdo es, en que vamos a ser fieles a Dios, recuerda el texto que vimos la semana pasada de Eclesiastés 12:13-14 El fin de todo el discurso que has oído es: Teme a Dios y guarda sus mandamientos, porque esto es el todo del hombre. 14 Pues Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa oculta, sea buena o sea mala.

¿Que te parece el concepto, ama a Dios y haz lo que quieras?  ¿Lo que quiera?  ¿Puedo hacer lo que yo quiera?

Si, así es, puedes hacer todo lo que tu quieras y mejor te parezca, pero recuerda, el primer punto es AMA, ama a Dios, y de allí en adelante, te puedes comportar como tu quieras.

Claro la clave está en el amor a Dios, si tu verdaderamente amas a tu Creador, sin duda alguna tu comportamiento será de acuerdo con la santa ley de Dios, y no solo los diez mandamientos sino toda la Santa Biblia que es el manual de comportamiento y guía para todo aquel que quiere entrar en la vida eterna.

Recuerda somos salvos gratuitamente por Dios, la salvación que Dios nos otorga es por la fe que tenemos en Él.

Por fe somos salvos, gratuitamente por la fe que tenemos en Dios, no por las obras que hay en nuestros hechos.

Nuestras obras humanas jamás podrán hacer justicia ante Dios, para que Él nos pueda amar, pero por la fe que tenemos en Dios, le amamos y obedecemos, y por esa fe y obediencia, Dios nos da la vida eterna.

Con la obediencia mostramos nuestras obras a Dios, que a su vez muestran nuestra fe a Dios, y entonces por la fe que muestran esas obras somos salvos porque Dios las toma en cuenta.

Ten fe en Dios, Obedece a Dios, se fiel a Dios y Él te dará la corona de la vida, según Apocalipsis 2:10

Hay muchas personas que sugieren y aseguran que no es necesario guardar la ley de Dios, los diez mandamientos veamos que sucede cuando eliminamos de el mundo los diez mandamientos, en la siguiente ilustración creo que se puede entender la importancia sobre este asunto.

 

Vamos a analizar 7 elementos,

  1. EL MESIAS, Cristo Jesús
  2. LA LEY,
  3. EL PECADO,
  4. LA GRACIA,
  5. EL EVANGELIO,
  6. EL PREDICADOR,
  7. LA IGLESIA,

Recuerda los 7 elementos en ese orden, El Mesías, La Ley, El Pecado, La Gracia, El Evangelio, El Predicador, y La Iglesia

EL MESIAS, Es eterno, según vemos en Col. 1:17

LA LEY, La ley también es eterna, Según Sal. 111:7 y 8

EL PECADO, Nos separa de Dios, y esto lo encontramos en Isaías 59:1, 2

LA GRACIA, Es lo que nos otorga Cristo, cuando nos arrepentimos. Luc. 19:10

EL EVANGELIO, Es el mensaje que Dios nos ha enviado a predicar. Según Luc. 4:18

EL PREDICADOR, Es el pecador arrepentido que predica el evangelio eterno. Según Tito 2:1

LA IGLESIA, es donde nos reunimos, a glorificar y adorar a nuestro Creador. Y es donde el predicador predica el evangelio.    Habacuc 2:20

Ahora veranos los mismos elementos de otro punto de vista.

EL MESIAS, el cual es Eterno- Vino a buscar lo que se había perdido. Según Luc. 19:10

LA LEY, que de paso también es Eterna- Nos muestra el pecado que hay en nosotros. Según Romanos 7:7

EL PECADO, Es la transgresión de la ley Santiago 2:10, 11

LA GRACIA, Es el regalo de Dios, al arrepentirnos. Según Romanos 6:23

EL EVANGELIO, Es el regalo que Dios nos dios para que sea nuestra guía, eso es la palabra de Dios según, Sal. 119:105

EL PREDICADOR, Predica el evangelio en la iglesia. Hechos 17:17

LA IGLESIA, Es donde nos congregamos para estudiar el evangelio. Según Hebreos 10:25

El Mesías, vino a rescatar al predicador, que no podía predicar en la iglesia el evangelio, pues tenía pecado en su vida que la ley señalaba constantemente, pero una vez que el Mesías perdonó el pecado, el predicador recibió la gracia y entonces pudo predicar en la iglesia, el evangelio de salvación.

En la iglesia, el predicador habla de las buenas nuevas del evangelio que el pecador recibió al recibir la gracia de la salvación porque trajo ante el Mesías el pecado que la ley le señalaba.

Por el pecado, que es la transgresión de la ley, debemos morir, esa es la razón por la cual el Mesías tuvo que bajar del cielo, para poder rescatarnos de la muerte que la ley exige.  Y así nos a regalado la gracia por la cual somos salvos. Al recibir la gracia, el Mesías nos ha dado el evangelio que habla de su gracia redentora, la que elimina nuestros pecados por la sangre del Mesías derramada en la cruz, y así el predicador puede predicar el evangelio de salvación en la iglesia y todo el mundo para testimonio de todas las naciones.

La ley fue abolida en la cruz dicen muchos Según Colosenses 2:14, y desde entonces ya no es necesario guardar o obedecer la ley que, de paso, significa lo mismo.

Entonces, quitemos la ley de en medio. Solo nos quedan, El Mesías, El Pecado, La Gracia, El Evangelio, El Predicador y La Iglesia.

Ahora tenemos un grave problema, pues el pecado, ya no es pecado, pues no hay una ley que diga que el pecado es pecado.

Por consiguiente, puesto que no hay ley, tampoco hay pecado, y como no existe el pecado, no hay necesidad de un Redentor, de modo que no es necesario que venga el Mesías, y como el Mesías no vino, pues no hay pecado para perdonar porque no hay ley, entonces la gracia tampoco fue necesaria,

por consiguiente puesto que no hay ley tampoco hay pecado, y como no existe el pecado no hay necesidad de un redentor, de modo que no es necesario que venga el Mesías y como el Mesías no vino, pues no hay pecado para perdonar porque no hay ley, entonces la gracia tampoco fue necesaria, porque no hay pecado, de modo que el evangelio tampoco existe, pues el evangelio hablaría de la gracia que no existe pues no hay pecado, y el predicador no es necesario pues no hay nada que predicar, pues no hay evangelio, porque no hay gracia porque el pecado no existe pues no hay ley que señale nuestras faltas.  De modo que tampoco es necesario tener iglesias pues, sería en vano, porque no existe el predicador, pues no hay evangelio para predicar porque la gracia nunca existió, porque el Mesías no fue necesario que viniera, pues no hay ley que pue da señalar la condición miserable en la que me encuentro.

Sin ley, no existe la gracia que es el antídoto para el virus del pecado.

Como   podemos ver, si quitamos la ley de en medio, no hay esperanza para el ser humano y todo el plan de salvación se desmorona, Si no hay ley no hay salvación.

No olvidemos que los diez mandamientos son el carácter de Cristo, y al eliminarlos de nuestra vida, también eliminamos a Cristo de nuestro medio.

Alabado sea el nombre de Jehová por su Santa ley;

Las obras de sus manos son verdad y juicio; fieles son todos sus mandamientos, afirmados eternamente y para siempre, hechos en verdad y rectitud. Salmos 111:7-8

Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios. No por obras, para que nadie se gloríe. Efesios 2:7-9

Jesús le dijo: —Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por mí.  Juan 14:6

El que dice: «Yo lo conozco», pero no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso y la verdad no está en él. Pero el que guarda su palabra, en es

e verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él. El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo. 1 Juan 2:4-6

Pues este es el amor a Dios: que guardemos

sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos, 4 porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe. 1 Juan 5:3-4

Y por ultimo, Juan 14:15 Jesus te dice- Si me amáis, guardad mis mandamientos.

Que este mensaje sea de salvación para ti

Joel Medina te saluda, preparando a las familias que formarán el pueblo que verá a Dios con Fe y Esperanza.

El Sábado y cómo guardarlo

El Sábado lo encontramos en el centro de la ley de Dios, y como ya establecimos todos debemos guardar los diez mandamientos.

Pero el cuarto mandamiento es especial, de hecho, es el único mandamiento que inicia con las palabras, ACUERDATE, como que Dios sabía que el hombre lo olvidaría a través del tiempo.  Aunque ya dedicamos todo un tema para el cuarto mandamiento, en esta ocasión solo recalcaremos algunos puntos de suma importancia.

En Éxodo 20:8-11

» Acuérdate del sábado para santificarlo. 9 Seis días trabajarás y harás toda tu obra, 10 pero el séptimo día es de reposo para Jehová, tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni el extranjero que está dentro de tus puertas, 11 porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y t odas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el sábado y lo santificó.

 

por otro lado, vemos como el verdadero pueblo de Dios siempre a guardado el sábado pues ha sido una señal entre el ser humano que ama a Dios, y tiene su sello, esto lo podemos constar en Éxodo 31:13 “En verdad vosotros guardaréis mis sábados, porque es una señal entre mí y vosotros por vuestras generaciones, para que sepáis que yo soy Jehová que os santifico.

 

Así establecemos que el sábado es la señal que identifica al pueblo de Dios.

 

Y ¿como debemos guardar el sábado?

 

La Biblia misma nos dice como guardarlo, y de allí nos permite sacar algunas conjeturas para santificar ese Santo día.  Recuerde que es Santo por que Dios es Santo, y Dios así lo a establecido.

 

dice Isaía

s 58:13-14 » Si retrajeres del sábado tu pie,

de hacer tu voluntad en mi día santo,

y lo llamares “delicia”, “santo”, “glorioso

de Jehová”,

y lo veneras, no andando en tus propios caminos

ni buscando tu voluntad ni hablando tus propias palabras,

14 entonces te deleitarás en Jehová.

Yo te haré subir sobre las alturas de la tierra

y te daré a comer la heredad de tu padre Jacob.

La boca de Jehová lo ha hablado».

 

 

Entonces el sábado, no debemos hacer nuestra voluntad, sino la voluntad de Dios, y su voluntad es que estemos reunidos en su iglesia con los demás hermanos alabando y glorificando a nuestro Creador, según nos amonesta Hebreos 10:25

Es la voluntad de Dios, que estemos orando y estudiando su Santa palabra durante su día santo que de paso inicia el viernes a la puesta del sol, y termina el sábado a la puesta del sol.

 

También es voluntad de Dios que hagamos el bien a nuestros prójimos en su santo día y Cristo nos da el mejor ejemplo de esto. en Marcos 3:4-14 y también en Lucas 6:6-11

 

En Hebreos 4:1-12 Dios nos dice:

 

1 Temamos, pues, no sea que permaneciendo aún la promesa de entrar en su reposo, alguno de vosotros parezca no haberlo alcanzado. 2 También a nosotros se nos ha anunciado la buena nueva como a ellos; a ellos de nada les sirvió haber oído la palabra, por no ir acompañada de fe en los que la oyeron.   (Estamos aquí hablando del pueblo de Israel, a ellos se les dio las instrucciones de como guardar el sábado, pero por la desobediencia, profanaron el santo día por cierto.)

 

El versículo 3 dice:  Pero los que hemos creído entramos en el reposo, de la manera que dijo:

«Por tanto, juré en mi ira

que no entraría en mi reposo»,

aunque las obras suyas estaban acabadas desde la fundación del mundo, 4 pues en cierto lugar dijo así del séptimo día: «Y reposó Dios de todas sus obras en el séptimo día». 5 Nuevamente dice: «No entrarán en mi reposo».

(Si bien entendemos estas palabras, Dios dice, YO reposé, y los invito a reposar, pero si son desobedientes, NO entrarán en este divino reposo, aunque formalmente estemos según nosotros guardando el Sábado, podemos caer en semejante ejemplo de desobediencia igual que Israel. Y Dios no acepta eso.)

 

El versículo 6 dice: Por tanto, puesto que falta que algunos entren en él, y aquellos a quienes primero se les anunció la buena nueva no entraron por causa de la desobediencia, 7 otra vez determina un día: «Hoy», del cual habló David mucho tiempo después, cuando dijo:

«Si oís hoy su voz,

no endurezcáis vuestros corazones».

8 Si Josué les hubiera dado el reposo, no hablaría después de otro día. (En otras palabras, hoy es el día de estar a cuentas con Dios, de obedecerle y respetarlo. Y si así lo haces, los siguientes textos tendrán mejor sentido en tu vida. dice el versículo 9.)

 

9 Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios, 10 porque el que ha entrado en su reposo, también ha reposado de sus obras, como Dios de las suyas. 11 Procuremos, pues, entrar en aquel reposo, para que ninguno caiga en semejante ejemplo de desobediencia.

12 La palabra de Dios es viva, eficaz y más cortante que toda espada de dos filos: penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. Eso es palabra de Jehová.

 

Para entrar en ese santo reposo, el viernes es día de preparación según encontramos en Lucas 23:54

 

El viernes antes que el sol se ponga, debemos:

  1. Dejar de trabajar temprano para poder preparar nuestro espíritu y persona para pasar un día Santo con Dios.
  2. —Esto es lo que ha dicho Jehová: “Mañana es sábado, el día de reposo consagrado a Jehová; lo que tengáis que cocer, cocedlo hoy, y lo que tengáis que cocinar, cocinadlo hoy; y todo lo que os sobre, guardadlo para mañana”. Eso lo encontramos en Éxodo 16:23
  3. Preparar nuestra ropa para mañana.
  4. Preparar nuestro auto para el sábado con gasolina y limpiándolo si es necesario.
  5. Recibir el Santo Sábado a la puesta del sol.
  6. Descansar con el santo reposo que Dios puede dar durante la noche, olvidando nuestras labores diarias y los problemas que agobian nuestras vidas durante la semana.

 

Ahora, ¿Que no debemos hacer en sábado?  Estos puntos son estrictamente prohibidos para beneficio personal. Recuerde que en sábado es recomendable hacer el bien en todo el sentido de la palabra.

Primer punto prohibido en sábado sería el siguiente:

 

  1. No comprar en sábado.
  2. No vender en sábado.
  3. No debemos hacer ninguna transacción de negocios.
  4. No debemos trabajar en sábado.
  5. No hacer nuestra voluntad, por ejemplo, a) viendo en el internet cosas que no edifican nuestro espíritu. b) Mirando programación en la televisión que no edifican. c) Hablando palabras que tampoco edifican. d) Actividades que no son aprobadas por Dios, como deportes, conciertos del mundo, o actividades que nos separan de la reunión en la iglesia y de nuestro Creador en estas 24 horas santas.

 

La lista puede seguir, pero creo que con estos puntos tenemos una muy buena idea de lo que Dios pide de nosotros.  En Nehemías 13:13-22 encontramos toda la información en referencia a las transacciones monetarias que no debemos hacer en sábado.

Recuerde que no debemos hacer nada que aleje a Dios de nosotros.

 

¡Ahora veamos lo que si podemos hacer en sábado!

 

  1. Conectarnos con Dios tanto físicamente como espiritualmente.
  2. Asistir a la iglesia.
  3. Adorar a nuestro Creador.
  4. Estudiar su Santa Palabra.
  5. Orar
  6. Hacer el bien a nuestros semejantes.
  7. De vez en cuando salir de la rutina sabática y visitar la naturaleza, y pasar un día familiar todos juntos con Dios.

 

Recuerda que lo más importante es que todo lo que hacemos este directamente o indirectamente conectado con Dios.

 

Si gusta recibir este tema y mucha más información sobre el Sábado y como guardarlo, por favor envíenos un correo electrónico con su petición a info@feyesperanza.org, o visite nuestra página oficial y de allí también puede enviarnos su petición, dirija su computadora a:   feyesperaza.org

 

Necesitamos Santificar el sábado, pero para poder santificarlo, primero debemos santificarnos a nosotros mismos en la presencia de Jehová, obedeciendo su santa ley.

 

Es nuestro deseo y oración que Dios les llene de bendición hoy y siempre.

Les saluda su amigo y hermano en Cristo

Joel Medina

Siempre, Preparando a las familias que formarán, el pueblo que verá a Dios.

 

Introducción a la ley de Dios

En este mundo en que vivimos cada día las cosas van de mal en peor, y pareciera que no hay salida, pues cuando todo parece que va a mejorar, algo pasa que despierta al mundo, un desastre natural, la bolsa de valor baja drásticamente o alguien le da por cometer un terrible atentado, con un arma, bomba o cualquier artefacto que pueda hacer daño.

No es un secreto que la moral esta por los suelos, el valor del ser humano ha decaído de tal manera que ya no hay respeto a nuestros semejantes, incluso entre mismos parientes,

¿Que está pasando? Sin duda alguna el ser humano ha dejado de creer en Dios, y por consiguiente se ha alejado y a dejado de respetar a Dios, aunque abemos muchos que creemos y amamos a Dios, y por consiguiente tenemos el temor que Él espera de nosotros.

Constantemente somos testigos a nuestro alrededor de personas que profanan el nombre de nuestro Creador, creen que tienen la autoridad para hacer lo que mejor les plazca en sus vidas y con sus cuerpos.

Pero, hablemos un poco de la autoridad, sin duda alguna hay autoridad que es imputada, otra  que es delegada, cualquiera que sea el caso la persona con la autoridad espera respeto, y eso lo expone por medio de reglas, reglas que se deben seguir al pie de la letra, dejando así a quien se apliquen esas reglas con la opción de seguirlas o desobedecerlas, dejando claro que cada quien tiene la opción de obedecer o desobedecer, por supuesto que la persona que obedece ofrece respeto a quien puso las regarlas, y también así, lo contrario el que desobedece.

Y hablando de respeto, lo podemos ganar o lo podemos exigir, cuando se exige, regularmente las personas que respetan, es por miedo a las consecuencias o resultados de no respetar a quien lo exige, digamos como ejemplo a, un supervisor, gerente o dueño del negocio donde trabajamos.

Pero que hermoso saber que a una persona se le respeta, por su integridad, honestidad, amabilidad y servicio.  Ese es el respeto que bien podríamos decir, vale oro.

Estimado amigo, amiga que nos escucha, todo esto lo podemos aplicar a Dios, pues es a Dios a quien debemos todo el respeto, y el único que tiene la autoridad de hacer con nosotros lo que Él quiera,  y esa es la razón por la cual nos ha dado reglas a seguir, pero esas reglas son para nuestro bien, la palabra de Dios les llama a estas reglas, Los Mandamientos de Dios, o también conocida como La Ley de Dios, consiste en 10 puntos específicos que Dios estableció mucho antes de la creación del mundo, y son siempre para protegernos, si analizamos cada uno de ellos, nos daremos cuenta la sabiduría divina al redactar estos puntos, que de paso, son el carácter de Dios.

Imagínese usted la importancia que Dios les dio, que los ha hecho santos y a la vez cuentan con la bendición de Dios.

La Biblia dice en Salmos 111:7,8

Las obras de sus manos son verdad y juicio;

fieles son todos sus mandamientos,

afirmados eternamente y para siempre,

hechos en verdad y rectitud.

De modo que si ley existe desde antes que existiera el ser humano, estos mandamientos no iniciaron en el Sinaí, como muchos piensan o enseñan, pues por medio de la ley es que conocemos que hemos pecado, pues el pecado es transgresión de la ley, según 1 de Juan 3:4,  y en Romanos 7:7 leemos así: …Yo no hubiera conocido el pecado a no ser por la ley: Porque no conociera la codicia si la ley no dijera: No codiciarás.

Tomando esto como contexto, podemos resumir que en el cielo donde empezó el pecado, cuando Lucifer tuvo codicia, automáticamente desobedeció las reglas de Dios establecidas en el cielo, Porque el pecado de Lucifer fue codiciar la posición y gloria de Dios, y el orgullo que imanó de su corazón lo llevaron a pecar, o desobedecer la Santa Ley de Dios.

Solo para que quede claro el punto daremos lectura lo que nos dice la palabra de Dios sobre este ángel, esto lo encontramos en: Isaías 14:12-15

¡Cómo caíste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas a las naciones.

Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte; sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo. Mas tú derribado eres hasta el Seol, a los lados del abismo!

Así es como nos damos cuenta de que el pecado es ir en contra de los mandamientos de Dios, de modo que hoy, todavía existe el mismo problema, pues el ser humano debe estar en regla con lo que Dios ha establecido.  Si el pecado es transgresión de la ley, y el pecado nos separa de Dios, entonces el pecado en si, es la separación nuestra de Dios, vea como lo pone la Biblia, en Isaías 59:1,2 (RVR1909) He aquí que no se ha acortado la mano de Jehová para salvar, ni ha agravado su oído para oír:  2 Mas vuestras iniquidades (maldades) han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar su rostro de vosotros, para no oír.

Si estos mandamientos, Dios los dio para que sea una regla moral entre nosotros, ¿que pasa hoy en día a nuestro alrededor? ¿Será que el hombre, se a alejado de Dios? creo que podemos estar de acuerdo que la respuesta es un gran SI, y si se ha alejado de Dios, entonces, ¿Que es evidentemente lo que ha dejado de guardar?

Si, así es, Los mandamientos de Jehová.

Por un momento imagínese que todos siguiéramos estas reglas que Dios nos dio para protegernos, el mundo fuera muy diferente a como hoy lo conocemos, pues no hubiese preocupación por robo, muerte y crimen, o incluso cosas más sencillas pero muy importantes, como el chisme, falso testimonio y las mentiras, pues todo esto, va en contra de los diez mandamientos de Dios, si solo guardásemos estos diez mandamientos, sin duda alguna, el mundo fuera más feliz hoy en día.

En toda la Biblia encontramos solamente dos partes donde Dios escribe con su propio dedo el mensaje para sus hijos, y estos diez mandamientos son uno de ellos.

¿Que le parece si repasamos estas diez reglas de conducta?

Las encontramos en Éxodo 20:3-17,

Mandamiento número 1:

3 No tendrás dioses ajenos delante de mí.

Mandamiento número 2:

4 No te harás imagen, ni ninguna semejanza de cosa que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra: 5 No te inclinarás á ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos, sobre los terceros y sobre los cuartos, á los que me aborrecen, 6 Y que hago misericordia en millares á los que me aman, y guardan mis mandamientos.

Mandamiento número 3:

7 No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano.

Mandamiento número 4:

Acuérdate del sábado para santificarlo.  Seis días trabajarás y harás toda tu obra,  pero el séptimo día es de reposo para Jehová, tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni el extranjero que está dentro de tus puertas, porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el sábado y lo santificó.

Mandamiento número 5:

12 Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová, tu Dios, te da.

Mandamiento número 6:

13 No matarás.

Mandamiento número 7:

14 No cometerás adulterio.

Mandamiento número 8:

15 No hurtarás.

Mandamiento número 9:

16 No hablarás contra tu prójimo falso testimonio.

Mandamiento número 10:

17 No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo.

Esos son los diez principios que Dios nos ha dejado para que seamos felices, si tan solo el ser humano se dignara de escuchar la voz de Dios y seguir sus consejos, podríamos evitarnos tanto crimen y violencia que hoy esta arrebatando la felicidad y tranquilidad a tanta gente, y aunque usted no practique la violencia, por alguien más que no tiene temor de Dios, su vida y paz están en peligro.

Si solamente por conveniencia propia guardásemos estas reglas, todo fuera diferente.

Necesitamos volver a amar a Dios, y hacer caso a sus consejos, si somos cristianos y decimos que amamos a Cristo, entonces escucha lo que te dice Jesús, en San Juan 14:15

 Si me amáis, guardad mis mandamientos

¿Tu amas a Dios?  mira lo que dice la Santa Palabra de Dios en 1 de Juan 4:8 El que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor.

Y también a los que guardan los mandamientos de Dios, la Biblia los define como el verdadero pueblo de Dios.

En Apocalipsis 12:17 encontramos esta lectura:  (RVR1995) Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer y se fue a hacer la guerra contra el resto de la descendencia de ella, contra los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo.

El dragón es Satanás, la mujer es la iglesia verdadera y fiel a Dios, por mil doscientos sesenta años Satanás persiguió y casi destruyó la iglesia, pero como no pudo destruirla completamente se llena de coraje y odio en contra  los que quedaron con vida, y la característica de ese pueblo fiel es que guarda los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo, que según la Biblia misma nos dice en Apocalipsis 19:10, es el espíritu de profecía.

Busque una iglesia que tenga estas dos características y habrá encontrado al verdadero pueblo de Dios.

De manera que la ley á la verdad es santa, y el mandamiento santo, justo, y bueno. Romanos 7:12

Te invitamos a ser parte de ese pueblo que será fiel a Dios en todo lo que hacemos, pues eso marcará la diferencia si vamos al cielo o no.  Y así también haremos una diferencia en la sociedad de hoy en día.

Estimado oyente, Cristo te ama y quiere que seas feliz, por tanto, te dice,,,,  Si me amas, guarda mis mandamientos.

Su hermano en Cristo

Joel Medina

 

MUCHAS GRACIAS POR EL APOYO BRINDADO

 

Dios les bendiga siempre,

Muchas gracias por el apoyo brindado a Fe y Esperanza, es nuestro deseo y oración que Dios siempre bendiga vuestro hogar,

Si hay algun tema especifico que te gustaría que trataramos, sea de familia, salud, profecía o doctrina con mucho gusto envíanos un correo electrónico a info@feyesperanz.org y atenderemos lo más pronto posible tu petición.

Recuerda glorificar a Dios en todo lo que haces.

Joel Medina

Fe y Esperanza

 

Honra a tu padre y a tu madre

Mandamiento número cinco:     

Éxodo 20:12 Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da.

El primer mandamiento dirigido al prójimo, y el quinto mandamiento en la santa ley de Dios.

Y su conexión es directa a la familia.

No cabe duda que en estos tiempos la familia esta sufriendo lamentablemente las consecuencias terribles del pecado.  Por doquier vemos familias con muchos problemas, y en muchos de los casos destrozadas o totalmente destruidas, al punto que pierden casas y propiedades quedando así en la calle, en algunos casos viviendo en un automóvil, y en otros casos viviendo en la calle y mendigando para poder sobrevivir. 

Es tiempo de hacer algo para rescatar a tanta familia de las garras del pecado, de las garras del enemigo de Dios, quien es el que se ha encargado en destruir y hacer sufrir a los que le obedecen. Y tu puedes hacer la diferencia.

¿Como que los que le obedecen? Bueno digamos que si no obedecemos a Dios, entonces automáticamente consiente o inconsciente obedecemos al diablo. Veamos y analicemos el mandamiento.

Honra a tu padre y a tu madre,

¿Como puede un hijo o una hija honrar a los padres?  En realidad es más sencillo de lo que nos imaginamos, y al honrarles hay una bendición departe de Dios para nosotros.

Comparto con ustedes varios pasos a seguir, para honrar a tus padres.

A) Obedeciendo: Cuando nuestros padres nos dan una orden debemos obedecer sin dudar y sin cuestionar.  Cuando nuestros padres nos prohíben algo, es simple y sencillamente que ellos saben que es mejor para nosotros, y con la experiencia que ellos tienen quieren protegernos.  Pero más importante saber es que es un mandamiento de Dios, no es una sugerencia o algo para tomar a en forma liviana.  Dios dice, Obedece a tu padre y a tu madre.   ¿Y será que siempre debemos obedecer? Si un padre ha sido abusador o desobligado con la familia, ¿debemos obedecer?   Bueno la palabra de Dios, no pone esas condiciones pues no dice, si tu padre y tu madre son buenos contigo, obedece a ellos.  De modo que Dios dice, si tu obedeces tendrás de parte mía una bendición especial, antes de entrar a esa bendición, debemos aclarar un punto, ¿en que momento un hijo no debería obedecer a sus padres? Sin duda alguna sería una orden que vaya en contra del mandamiento, pues es Dios quien está poniendo las pautas aquí, si un padre le prohíbe a su hijo o hija buscar a Dios, ¡y mire que ha pasado!, pero el mandamiento no dice así, necesitamos entender algo, quien no está con Cristo, está automáticamente en contra de Cristo, y si algún padre está en contra de Dios, ¿Como puede educar a sus hijos bajo la dirección divina? Es imposible, de modo que el padre o madre no están llevando sus ordenes o principios de acuerdo a la voluntad divina, y si es así, entonces algunas de las ordenes de ellos podrían ser desobedecidas, y de igual manera se tendría la bendición de Dios. Solo para que quede más claro el punto, si un padre o una madre ordena a su hija a prostituirse, ¿Como puede ser esto, algo que Dios apruebe?  Creo que podemos estar de acuerdo que no. 

Por otro lado tenemos al apóstol Pablo en Colosenses 3:21 que les dice esto a los padres:  Padres, no irritéis á vuestros hijos, porque no se desanimen. 

De modo que los padres también tenemos una gran responsabilidad con nuestros hijos, pues así llegamos al siguiente punto de como podemos honrar a nuestros padres y es,,, 

B) Respetando:

El respeto es algo que se ha perdido mucho en nuestra sociedad, pero una familia cristiana y fiel a Dios, siempre tendrá el respeto de unos a otros, pues es parte de ser cristianos.

Los jovenes respetarán a sus padres en todo lo que ellos an aprendido como buenos principios en el hogar.  Si los padres saben que sus hijos son fieles y tienen temor a Dios, estarán tranquilos cuando ellos salgan con sus amigos, pues saben que se portarán bien.

Los jovenes respetarán a sus padres automáticamente cuando los padres muestren respeto entre ellos mismos, departe del papá a la mamá y viceversa.

Y el respeto debe ser algo que se practique abiertamente y constantemente dentro del hogar con todos los miembros de la familia, de los padres a los hijos y los hijos a los padres, pues es incoherente exigir respeto de alguien a quien no respetamos. 

Es posible que si exiges respeto lo tengas,  pero será por miedo al castigo de las consecuencias,  pero de una cosa si hay seguridad, en el primer descuido ese respeto exigido, será votado a la basura.  Por eso no hay nada mejor que el respeto que se ha ganado, al respetar, eso mismo podría suceder en el trabajo si eres supervisor o gerente en alguna oficina o empresa, si tu te ganas el respeto de tus empleados, puedes tener la confianza que aun sin tu presencia harán su trabajo debidamente.

Lo mismo pasa en el hogar, los hijos serán fieles a las ordenes o indicaciones de unos padres que los respetan.   

Y eso trae paz y tranquilidad al hogar y a los corazones de todos los miembros de la familia, podríamos decir, con el respeto, se tiene una familia feliz.

C) Cuidado propio:  Este punto es una conjugación de la obediencia y el respeto.

Lo más triste para unos padres es que sus hijos al estar con sus amigos se porten mal, que hagan cosas que avergüenzan a la familia, como tomar licor, fumar o hacer drogas ilícitas, o bien tener relaciones sexuales antes del matrimonio, especialmente si los jovenes son menores de edad.

Hay familias destruidas por jovenes que no han sabido honrar el nombre de la familia, pues en la mayoría de los casos no miden las consecuencias de los males que sus acciones traerá a la familia, en otros casos por la falta de amor, comprensión y respeto en el hogar, aunque los jovenes saben el daño que viene con esas acciones de igual manera proceden con su mal comportamiento, y eso sucede porque ellos están buscando identificarse a sí mismos, o porque se sienten amados, comprendidos y aceptados entre sus amigos.  De pronto tal vez hemos fallado como padres.  ¿Que hacer?  Primeramente debemos buscar el consejo divino, busquemos a Dios en oración de forma individual,  busquemos a Dios en oración entre la pareja, el esposo y la esposa, y busquemos a Dios en oración como familia.  Si toda la familia se une en oración, esto mejorará inmediatamente la forma de pensar de cada miembro, y poco a poco podemos ir ganando terreno a la adversidad y reconstruyendo a una familia destrozada, y si este no es el caso de tu familia, Gloria a Dios, que haz sabido llevar un hogar donde abunda el amor de Dios y el respeto mutuo.   No te apartes de el camino de Dios, y tu familia será una familia que forme parte del pueblo que verá a Dios.    

Analicemos la ultima parte de este mandamiento;   para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da.

Sin duda alguna al amar, respetar y obedecer, ósea honrando a nuestros padres, tendremos la bendición de Jehová de vivir muchos años.  Para que nuestros días se alarguen, deben haber varios factores que debemos considerar, pues lo que hoy está acortando la vida de la humanidad son enfermedades, accidentes, y asesinatos.

Si amamos, obedecemos y respetamos, seremos muy felices y por consiguiente sanos, y un corazón sano, vive muchos años.  Y como somos obedientes, nos abstendremos de todo aquello que nos haga o pueda hacer daño, actividades, alimentos o amistades.

Y ¿Cómo nos protege este mandamiento de accidentes y asesinatos?    De nuevo, si amamos, obedecemos y respetamos, Dios nos promete protección y cuidado de su parte, y si Dios está con nosotros, nada puede estar en contra de nosotros, pues recordemos que si algo malo pasa en este mundo, viene de Satanás, pero el diablo no puede tocar a un hijo fiel de Dios, a menos que Dios lo permita, y, Dios nunca permitirá que el diablo haga algo en contra nuestra que nosotros no podamos soportar.

FE y ESPERANZA

Hijos obedezcamos a nuestros padres,  hijos respetemos a nuestros padres, hijos, amemos a nuestros padres.

Padres, corresponded a vuestros hijos de la misma manera, y serán felices;

Y así podrán decir que, con Fe y Esperanza tu familia se ha preparado, para formar parte del pueblo que verá a Dios.

Que el Señor te bendiga

Joel Medina

Te saluda