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El Sello de Dios

Dando respuesta a una pregunta o comentario dejado por el Hno. Francisco, en nuestro canal de YouTube, en el estudio de la lección de Escuela Sabática:

– Hermano, quería aclarar que el sello de Dios es el sábado y no el Espíritu Santo ya que el Espíritu Santo es el sellador ya que la marca de la bestia será algo visible al igual que el sello de Dios, algo que podrán identificar los poderes políticos para sancionar o no a una persona la cual serán: la marca de la bestia=día domingo, el sello de Dios=el sábado, si fuera el Espíritu Santo ¿cómo podrían distinguir los poderes políticos a quien usted está adorando?, recuerde que la falsa trinidad (dragón, bestia y falso profeta) realizarán un falso derramamiento del Espíritu Santo. El Espíritu Santo trabaja internamente (sella) y se manifiesta externamente (adora en el día correcto), saludos y que el señor le siga bendiciendo.

Respuesta:  Muy buen argumento mi Hermano Francisco, le agradezco su comentario.  Así lo hemos enseñado como Adventistas, y no está mal la expresión, solo que en forma más teológica y analizando con profundidad,  Es claro que no todo el que guarda el Sábado tiene el sello de Dios, ¿cierto? Tristemente hay muchas personas en nuestras filas que aunque guardan el Sábado están perdidos. Dicho de otra manera,  No solo por guardar el Sábado la persona esta sellada para la salvación o para la eternidad.

Por otro lado  el decir que el sello de Dios es el Sábado, sería solamente en forma escatológica, y es lo que hemos enseñado y vuelvo a repetir, no está mal, pues quien guarda el Sábado reconoce que Dios es su Salvador y Creador y el Sábado en si tiene las tres características de un sello, el autor Jehová, su función Creador y territorio, cielo y la tierra.

Comúnmente usamos la cita más popular para decir que el Sábado es el sello de Dios que se encuentra en Ezequiel 20:12 (RVR1995) 12 Y les di también mis sábados, para que fueran por señal entre yo y ellos, para que supieran que yo soy Jehová que los santifico.   

Notemos algo muy importante, el Sábado es una señal, esta señal es meramente eso, una señal que identifica que pertenecemos a alguien en este caso, también nótese que no dice que el Sábado sea un sello.  ¿Podríamos decir que sello y señal es lo mismo?  Tal vez, ya sería criterio de cada quien, como quiera ver el aspecto del Sábado.

Las siguientes citas también hablan de la señal del verdadero pueblo de Dios, y de nuevo resalta el Sábado como señal del pueblo de Dios.

Ezequiel 20:20 (RVR1995) Santificad mis sábados, y sean por señal entre mí y vosotros, para que sepáis que yo soy Jehová, vuestro Dios’.

Éxodo 31:13 (RVR1995) «Tú hablarás a los hijos de Israel y les dirás: “En verdad vosotros guardaréis mis sábados, porque es una señal entre mí y vosotros por vuestras generaciones, para que sepáis que yo soy Jehová que os santifico.

Éxodo 31:16-17 (RVR1995) 16 Guardarán, pues, el sábado los hijos de Israel, celebrándolo a lo largo de sus generaciones como un pacto perpetuo. 17 Para siempre será una señal entre mí y los hijos de Israel, porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, y en el séptimo día cesó y descansó».

Ahora veamos por esta vez tres textos que dicen y aclaran lo que es el sello de Dios.

Efesios 1:13 (RVR1995) En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa.

Efesios 4:30 (RVR1995) Y no entristezcáis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.

2 Corintios 1:22 (RVR1995) el cual también nos ha sellado y nos ha dado, como garantía, el Espíritu en nuestros corazones.

Si notamos en estos textos el SELLO de Dios es el Espíritu Santo.

Con este último texto

Romanos 8:15-16 (RVR1995) pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el Espíritu de adopción, por el cual clamamos: «¡Abba, Padre!». 16 El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.

Quiero aclarar el punto, las personas que tengan el verdadero sello de Dios, digo verdadero pues Satanás en el tiempo del fin falsificará el derramamiento del Espíritu Santo, de allí que viene el guardar el domingo como la marca de la bestia..

Más los verdaderos hijos de Dios que tengan el verdadero sello, claro,  guardarán el Sábado.  Dicho en otra forma, el que tenga el sello de Dios, reflejará ese sello guardando y respetando el Sábado apropiadamente, especialmente en forma escatológica, es decir en la trayectoria del tiempo del fin en las pruebas finales.

Quien no tenga el sello de Dios, y sea engañado por el diablo al pensar que recibió el Espíritu Santo, guardará el domingo y de nuevo aquí vemos, lo que ya explique del sello de Dios.  Quien tenga el falso espíritu, se reflejará guardando el domingo.

De nuevo muchas gracias por su comentario, espero que esta nota le sirva solo para aclara los puntos escatológicos y teológicos.    Dios nos permita guardar su Santo Sábado como señal en nuestras vidas, pues si así fuese, tenemos el Espíritu Santo en nosotros.   Alabado sea el nombre de Jehová hoy y siempre, en el cielo como en la tierra.

Joel Medina.

 

 

MUCHAS GRACIAS POR EL APOYO BRINDADO

 

Dios les bendiga siempre,

Muchas gracias por el apoyo brindado a Fe y Esperanza, es nuestro deseo y oración que Dios siempre bendiga vuestro hogar,

Si hay algun tema especifico que te gustaría que trataramos, sea de familia, salud, profecía o doctrina con mucho gusto envíanos un correo electrónico a info@feyesperanz.org y atenderemos lo más pronto posible tu petición.

Recuerda glorificar a Dios en todo lo que haces.

Joel Medina

Fe y Esperanza

 

Honra a tu padre y a tu madre

Mandamiento número cinco:     

Éxodo 20:12 Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da.

El primer mandamiento dirigido al prójimo, y el quinto mandamiento en la santa ley de Dios.

Y su conexión es directa a la familia.

No cabe duda que en estos tiempos la familia esta sufriendo lamentablemente las consecuencias terribles del pecado.  Por doquier vemos familias con muchos problemas, y en muchos de los casos destrozadas o totalmente destruidas, al punto que pierden casas y propiedades quedando así en la calle, en algunos casos viviendo en un automóvil, y en otros casos viviendo en la calle y mendigando para poder sobrevivir. 

Es tiempo de hacer algo para rescatar a tanta familia de las garras del pecado, de las garras del enemigo de Dios, quien es el que se ha encargado en destruir y hacer sufrir a los que le obedecen. Y tu puedes hacer la diferencia.

¿Como que los que le obedecen? Bueno digamos que si no obedecemos a Dios, entonces automáticamente consiente o inconsciente obedecemos al diablo. Veamos y analicemos el mandamiento.

Honra a tu padre y a tu madre,

¿Como puede un hijo o una hija honrar a los padres?  En realidad es más sencillo de lo que nos imaginamos, y al honrarles hay una bendición departe de Dios para nosotros.

Comparto con ustedes varios pasos a seguir, para honrar a tus padres.

A) Obedeciendo: Cuando nuestros padres nos dan una orden debemos obedecer sin dudar y sin cuestionar.  Cuando nuestros padres nos prohíben algo, es simple y sencillamente que ellos saben que es mejor para nosotros, y con la experiencia que ellos tienen quieren protegernos.  Pero más importante saber es que es un mandamiento de Dios, no es una sugerencia o algo para tomar a en forma liviana.  Dios dice, Obedece a tu padre y a tu madre.   ¿Y será que siempre debemos obedecer? Si un padre ha sido abusador o desobligado con la familia, ¿debemos obedecer?   Bueno la palabra de Dios, no pone esas condiciones pues no dice, si tu padre y tu madre son buenos contigo, obedece a ellos.  De modo que Dios dice, si tu obedeces tendrás de parte mía una bendición especial, antes de entrar a esa bendición, debemos aclarar un punto, ¿en que momento un hijo no debería obedecer a sus padres? Sin duda alguna sería una orden que vaya en contra del mandamiento, pues es Dios quien está poniendo las pautas aquí, si un padre le prohíbe a su hijo o hija buscar a Dios, ¡y mire que ha pasado!, pero el mandamiento no dice así, necesitamos entender algo, quien no está con Cristo, está automáticamente en contra de Cristo, y si algún padre está en contra de Dios, ¿Como puede educar a sus hijos bajo la dirección divina? Es imposible, de modo que el padre o madre no están llevando sus ordenes o principios de acuerdo a la voluntad divina, y si es así, entonces algunas de las ordenes de ellos podrían ser desobedecidas, y de igual manera se tendría la bendición de Dios. Solo para que quede más claro el punto, si un padre o una madre ordena a su hija a prostituirse, ¿Como puede ser esto, algo que Dios apruebe?  Creo que podemos estar de acuerdo que no. 

Por otro lado tenemos al apóstol Pablo en Colosenses 3:21 que les dice esto a los padres:  Padres, no irritéis á vuestros hijos, porque no se desanimen. 

De modo que los padres también tenemos una gran responsabilidad con nuestros hijos, pues así llegamos al siguiente punto de como podemos honrar a nuestros padres y es,,, 

B) Respetando:

El respeto es algo que se ha perdido mucho en nuestra sociedad, pero una familia cristiana y fiel a Dios, siempre tendrá el respeto de unos a otros, pues es parte de ser cristianos.

Los jovenes respetarán a sus padres en todo lo que ellos an aprendido como buenos principios en el hogar.  Si los padres saben que sus hijos son fieles y tienen temor a Dios, estarán tranquilos cuando ellos salgan con sus amigos, pues saben que se portarán bien.

Los jovenes respetarán a sus padres automáticamente cuando los padres muestren respeto entre ellos mismos, departe del papá a la mamá y viceversa.

Y el respeto debe ser algo que se practique abiertamente y constantemente dentro del hogar con todos los miembros de la familia, de los padres a los hijos y los hijos a los padres, pues es incoherente exigir respeto de alguien a quien no respetamos. 

Es posible que si exiges respeto lo tengas,  pero será por miedo al castigo de las consecuencias,  pero de una cosa si hay seguridad, en el primer descuido ese respeto exigido, será votado a la basura.  Por eso no hay nada mejor que el respeto que se ha ganado, al respetar, eso mismo podría suceder en el trabajo si eres supervisor o gerente en alguna oficina o empresa, si tu te ganas el respeto de tus empleados, puedes tener la confianza que aun sin tu presencia harán su trabajo debidamente.

Lo mismo pasa en el hogar, los hijos serán fieles a las ordenes o indicaciones de unos padres que los respetan.   

Y eso trae paz y tranquilidad al hogar y a los corazones de todos los miembros de la familia, podríamos decir, con el respeto, se tiene una familia feliz.

C) Cuidado propio:  Este punto es una conjugación de la obediencia y el respeto.

Lo más triste para unos padres es que sus hijos al estar con sus amigos se porten mal, que hagan cosas que avergüenzan a la familia, como tomar licor, fumar o hacer drogas ilícitas, o bien tener relaciones sexuales antes del matrimonio, especialmente si los jovenes son menores de edad.

Hay familias destruidas por jovenes que no han sabido honrar el nombre de la familia, pues en la mayoría de los casos no miden las consecuencias de los males que sus acciones traerá a la familia, en otros casos por la falta de amor, comprensión y respeto en el hogar, aunque los jovenes saben el daño que viene con esas acciones de igual manera proceden con su mal comportamiento, y eso sucede porque ellos están buscando identificarse a sí mismos, o porque se sienten amados, comprendidos y aceptados entre sus amigos.  De pronto tal vez hemos fallado como padres.  ¿Que hacer?  Primeramente debemos buscar el consejo divino, busquemos a Dios en oración de forma individual,  busquemos a Dios en oración entre la pareja, el esposo y la esposa, y busquemos a Dios en oración como familia.  Si toda la familia se une en oración, esto mejorará inmediatamente la forma de pensar de cada miembro, y poco a poco podemos ir ganando terreno a la adversidad y reconstruyendo a una familia destrozada, y si este no es el caso de tu familia, Gloria a Dios, que haz sabido llevar un hogar donde abunda el amor de Dios y el respeto mutuo.   No te apartes de el camino de Dios, y tu familia será una familia que forme parte del pueblo que verá a Dios.    

Analicemos la ultima parte de este mandamiento;   para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da.

Sin duda alguna al amar, respetar y obedecer, ósea honrando a nuestros padres, tendremos la bendición de Jehová de vivir muchos años.  Para que nuestros días se alarguen, deben haber varios factores que debemos considerar, pues lo que hoy está acortando la vida de la humanidad son enfermedades, accidentes, y asesinatos.

Si amamos, obedecemos y respetamos, seremos muy felices y por consiguiente sanos, y un corazón sano, vive muchos años.  Y como somos obedientes, nos abstendremos de todo aquello que nos haga o pueda hacer daño, actividades, alimentos o amistades.

Y ¿Cómo nos protege este mandamiento de accidentes y asesinatos?    De nuevo, si amamos, obedecemos y respetamos, Dios nos promete protección y cuidado de su parte, y si Dios está con nosotros, nada puede estar en contra de nosotros, pues recordemos que si algo malo pasa en este mundo, viene de Satanás, pero el diablo no puede tocar a un hijo fiel de Dios, a menos que Dios lo permita, y, Dios nunca permitirá que el diablo haga algo en contra nuestra que nosotros no podamos soportar.

FE y ESPERANZA

Hijos obedezcamos a nuestros padres,  hijos respetemos a nuestros padres, hijos, amemos a nuestros padres.

Padres, corresponded a vuestros hijos de la misma manera, y serán felices;

Y así podrán decir que, con Fe y Esperanza tu familia se ha preparado, para formar parte del pueblo que verá a Dios.

Que el Señor te bendiga

Joel Medina

Te saluda

¿Dios permite comer de todo?

Según 1 Timoteo 4:1-4    Romanos 14:1-4   

¿Dios permite comer de todo?

1 Timoteo 4:1-4 1 Pero el Espíritu dice claramente que, en los últimos tiempos, algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios, 2 de hipócritas y mentirosos, cuya conciencia está cauterizada. 3 Estos prohibirán casarse y mandarán abstenerse de alimentos que Dios creó para que con acción de gracias participaran de ellos los creyentes y los que han conocido la verdad, 4 porque todo lo que Dios creó es bueno y nada es de desecharse, si se toma con acción de gracias.

Romanos 14:1-4 (RVR1995) 1 Recibid al débil en la fe, pero no para contender sobre opiniones. 2 Uno cree que se ha de comer de todo; otro, que es débil, solo come legumbres. 3 El que come de todo no menosprecie al que no come, y el que no come no juzgue al que come, porque Dios lo ha recibido. 4 ¿Tú quién eres, que juzgas al criado ajeno? Para su propio Señor está en pie, o cae; pero estará firme, porque poderoso es el Señor para hacerlo estar firme.

Antes de analizar detalladamente 1ra de Timoteo y La carta a los Romanos, necesitamos establecer la importancia de la fidelidad y constancia de Dios.

Malaquías 3:6 (RVR1960) Porque yo Jehová no cambio; por esto, hijos de Jacob, no habéis sido consumidos.

Lo que Dios ha puesto como base para su palabra es que, Él no cambia, cuando a puesto una regla y es para siempre, es para siempre, por el otro lado, cuando da una regla que tiene tiempo de caducidad, también Él lo establece, por ejemplo, la ley es para siempre, ¿cierto?  bueno, depende de cual ley estamos hablando, si son los diez mandamientos, claro que si, es eterna esa ley.  Pero cuando hablamos de la ley ritual, que se llevaba acabo en el antiguo testamento, en el servicio del santuario, esa ley estaba presente y debía cumplirse hasta que el Mesías llegara y la terminara, o clavara en la cruz, según lo hizo en Colosenses 2:14.

En Números 23:19 leemos;  Dios no es hombre, para que mienta, Ni hijo de hombre para que se arrepienta. El dijo, ¿y no hará? Habló, ¿y no lo ejecutará?

Dios no miente ni se arrepiente de lo que ha dicho o establecido para su pueblo.

La palabra de nuestro Creador es eterna, y esto lo podemos constatar en,

Isaías 40:8 Sécase la hierba, marchítase la flor, mas la palabra del Dios nuestro permanece para siempre.

Y el consejo de Cristo para sus seguidores en  Mateo 5:37 (NVI) Cuando ustedes digan “sí”, que sea realmente sí; y cuando digan “no”, que sea no. Cualquier cosa de más, proviene del maligno.

Si el consejo para el hombre es que su palabra tenga valor y que al hablar respetemos lo que decimos, eso es de cristianos, por que si variamos, o más bien decimos hoy “SI”, y mañana sobre el mismo asunto llega a ser un “NO” Dice la palabra de Dios, que eso viene del maligno.

Entonces si el ser humano debe mantener su palabra, como Dios, siendo Dios ¿no sería fiel a sus palabras? Claro que si, entonces ¿porque de pronto pareciera como en algunos lugares, como que la Biblia se contradice?  La verdad es que la Biblia nunca se contradice, pues si así fuera, dejaría de ser la palabra de Dios, y también dejaría de ser de confianza.

Santiago 1:17 Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.

Hebreos 13:8 Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos.

Con esto como plataforma, veamos ahora 1 Timoteo 4:1-4, Analicemos texto por texto:

1 Timoteo 4:1 Pero el Espíritu dice claramente que, en los últimos tiempos, algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios,

Dios ha revelado en su palabra que en los últimos días muchos que estaban dentro del cristianismo abandonarían las sanas doctrinas, porque se dejarían engañar por espíritus satánicos que traerían doctrinas de demonios. Por eso Cristo nos advirtió claramente en Mateo 24:4, cuando dijo;  Mirad que nadie os engañe. y sigue diciendo en el versículo 5, Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán.

Es claro que el enemigo de Dios quiere que muchos se pierdan, y por eso tuerce la sana doctrina de Dios, y en la mayoría de los casos con cosas muy pequeñitas o insignificantes “aparentemente” y sin duda la iglesia verdadera de Dios es la será más bombardeada con falsas doctrinas.

1 Timoteo 4:2 de hipócritas y mentirosos, cuya conciencia está cauterizada.

El enemigo de Dios, ha hecho de personas que tienen su conciencia cauterizada, ósea que se han hecho insensibles al Espíritu Santo, sus pecados los toman como normales y ya para ellos no le llaman pecado al pecado, pues debido a que permitieron ser engañados por espíritus de demonios, se han hecho dentro de la iglesia mentirosos y también hipócritas.   ¡Que Dios tenga compasión de nosotros para no caer en las trampas del enemigo!.

1 Timoteo 4:3 Estos prohibirán casarse y mandarán abstenerse de alimentos que Dios creó para que con acción de gracias participaran de ellos los creyentes y los que han conocido la verdad,

Notemos que los que tienen las doctrinas falsas y se han dejado engañar por demonios, prohiben casarse, cuando es legal o esta bien que una persona pueda contraer matrimonio, esto normalmente sucede cuando la persona fue casada y luego se divorció, y estas personas empiezan a ver y dar muchas vueltas al asunto al punto que para ellos esta mal y no permiten que la persona se case, según las circunstancias, y ellos mismos mandarán abstenerse de alimentos sanos que Dios creó, pero que para algunos pueda que no sean muy saludables, y entonces porque ellos no los ven muy saludables, mandan o exigen que todo mundo deba abstenerse de ellos. Sobre los alimentos, recordemos algo, regularmente esto gira alrededor de la carne, algunos dicen que si no dejamos de comer carne, nunca podremos ir con Cristo, que la persona tiene que ser y debe ser vegetariana para poder entrar al cielo pues en el cielo no podremos comer carne, se olvidan estas personas que Elías comió carne, y que él ni siquiera vio la muerte y fue al cielo.  Ese es el problema en este texto, que de lo que Dios permitió, hay personas que prohibirían comer.

En ningún momento debemos tomar esto para justificar comer lo que Dios a prohibido rotundamente como el puerco y otros animales inmundos.   

Si Dios lo permitió, con medida esta bien, pues todo aunque sea muy bueno, en exceso también llega a constituir pecado.    Por ejemplo mucha carne, es pecado y dañina a nuestro cuerpo, el agua, lo más saludable que podemos tomar, igual, con exceso llega a ser dañina para nuestro cuerpo, las cantidades apropiadas es lo más recomendable tanto por nuestra salud y como consejo Bíblico y así nos damos cuenta que nuestro Creador nunca se equivoca.  ¡Alabado sea el nombre de Jehová! 

1 Timoteo 4:4 porque todo lo que Dios creó es bueno y nada es de desecharse, si se toma con acción de gracias.

No podemos usar este texto como excusa para tomar lo que sabemos que esta mal o prohibido por Dios, como algo limpio y consumirlo. 

Dios creó el agave, un tipo de maguey, de el agave se hace el tequila, puesto que Dios creo la planta, ¿entonces podemos decir que esta bien tomar tequila? Claro que no, es prohibido según la Biblia.   Y de las uvas, se saca el vino, quiere decir que puesto que Dios hizo las uvas, ¿esta bien tomar el vino fermentado?  De ninguna manera, de modo que con conciencia y mente abierta al Espíritu Santo entendamos que lo que Dios ha prohibido, es prohibido y no hay nada mas que discutir.

1 Timoteo 4:5 Ya que por la palabra de Dios y por la oración es santificado.

De lo bueno que tomamos y santificamos por medio de la oración, recordemos algo, todos los alimentos están siempre en proceso de descomposición, desde antes de ponerlos en nuestra boca.   De modo que por medio de la oración si hay alguna bacteria que podría hacernos daño, al orar y dar gracias, el alimento se santifica y se limpia de forma milagrosa pues es una promesa divina, esto, si estamos alimentándonos con lo que Dios ha permitido.

En Romanos 14:1-4 Tenemos algo parecido a lo que dice en 1ra de Timoteo, recordemos que es Pablo, el mismo escritor el que está hablando.

Romanos 14:1 Recibid al débil en la fe, pero no para contender sobre opiniones.

Hay personas que son débil en el conocimiento, o que no conocen mucho de lo que esta bien o mal hacer. Por eso el Apóstol Pablo aconseja, amistar con estas personas, pero nunca para discutir ningún tema de doctrina, pues si los que se supone que son expertos en doctrinas tienen diferentes opiniones en lo que esta bien o mal, ¿Cómo vamos a discutir estos temas con alguien que no tiene mucho conocimiento? o bien ¿como vamos a manipular en este caso lo que ellos desconocen con lo que nosotros creemos que es mejor hacer? 

Romanos 14:2 Uno cree que se ha de comer de todo; otro, que es débil, solo come legumbres.

Entonces el Apóstol da las diferencias formas de pensar, el que es fuerte piensa o sabe que no importa lo que come, de lo que Dios ha permitido, él es aceptado ante Dios.

Por el otro lado tenemos a una persona que no conoce mucho, pero le han dicho que no debe comer carne, entonces, por su conciencia piensa que si come carne, está cometiendo pecado, por eso decide comer solo legumbres.

Romanos 14:3 El que come de todo no menosprecie al que no come, y el que no come no juzgue al que come, porque Dios lo ha recibido.

Y en este versículo Pablo aclara el mensaje, y da el consejo para que nadie juzgue a nadie.  El que come de todo, (lo permitido por Dios) no debe bajo ninguna circunstancia menospreciar o hacer menos al que no come de todo lo permitido por Dios.  Y el que se abstiene de comer ciertos alimentos, tampoco debe menospreciar o juzgar al que si come, de modo que el vegetariano, no juzgue al que come carne, y el que come carne, no juzgue al que es vegetariano.

Romanos 14:4 ¿Tú quién eres, que juzgas al criado ajeno? Para su propio Señor está en pie, o cae; pero estará firme, porque poderoso es el Señor para hacerlo estar firme.

Dios es el único que nos puede juzgar, y  si seguimos leyendo este capítulo, nos daremos cuenta que el Apóstol, aconseja que no se coma carne, pero es Dios quien juzga, y es Dios quien santifica, pues el reino de los cielos no es comida ni bebida.

Los fuertes en la fe, debemos apoyar a los débiles, en vez de hacer lo que nos agrada. Rom. 15:1

Algunas persona usan estos textos para justificar comer alimentos inmundos prohibidos por Dios, también usan Hechos el capítulo diez, donde encontramos la visión de Pedro, pues a simple vista y leyendo solo ciertos textos, pareciera que Dios le esta diciendo a Pedro que limpió los animales inmundos.  Pero estudiando detenidamente estos pasajes, nos damos cuenta primeramente que Pedro “no comió” segundo, más tarde Pedro entiende que Dios uso a los animales inmundo como ilustración de los seres humanos, pues los Judíos menospreciaban e insultaban a los gentiles, y con esta visión, Dios le dice que los gentiles han sido limpios y que son igual que los Judíos, aptos para recibir al Salvador del mundo.

Si una persona usa estos textos para apoyar la idea que se pueden comer todo tipo de carnes inmundas, esta en un gran error, y el Espíritu Santo no mora en él, pues solo hay que leer un poco más y textualmente Pedro mismo aclara que  la visión se refería a los hombres y no a alimentos en si.   

Pedro habla en  Hechos 10:28  …-Ustedes saben muy bien que nuestra ley prohíbe que un judío se junte con un extranjero o lo visite. Pero Dios me ha hecho ver que a nadie debo llamar impuro o inmundo.

Por tanto, reconoce hoy y reflexiona en tu corazón, que el SEÑOR es Dios arriba en los cielos y abajo en la tierra; no hay otro. Deut. 4:39

Pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús; porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos. (Gálatas 3:26-27)

Espero que todos algún día al igual que Pablo, podamos decir:  Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.   Gálatas 2:20

Glorifiquemos a Cristo en todo lo que hacemos, pues mi deseo es que se cumpla la palabra de Dios en nosotros recordando que; Si, pues, coméis o bebéis o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios. 1 Cor. 10:31

Si se trata de comida, que Dios se glorifique en lo que comemos o bebemos, o bien, cualquier otra cosa que hagamos, todo debe glorificar a nuestro Creador, que de hecho, para eso fuimos creados, para adorar y glorificar al Rey de reyes y Señor de señores.

El señor te bendiga

Joel Medina

feyesperanza.org

info@feyesperanza.org

Una vida espiritual entregada a Cristo

En esta época, precisamente antes de la segunda venida de Cristo en las nubes del cielo, debe hacerse una obra como la de Juan [el Bautista]. Dios necesita a hombres que preparen a un pueblo que se mantenga firme en el gran día del Señor […]. A fin de dar un mensaje como el que dio Juan, debemos tener una experiencia espiritual como la suya. La misma obra debe efectuarse en nosotros. Debemos contemplar a Dios y, al contemplarlo, perderemos de vista el yo.—Testimonies for the Church 8:332-333 (1904).

La comunión con Dios ennoblecerá el carácter y la vida. Los hombres verán que hemos estado con Jesús como lo notaron en los primeros discípulos. Esto comunicará al obrero un poder que ninguna otra cosa puede dar. No debe permitir que cosa alguna le prive de este poder. Hemos de vivir una vida doble: una vida de [58] pensamiento y de acción, de silenciosa oración y fervoroso trabajo.— El Ministerio de Curación, 409-410 (1905).

Oración y esfuerzo, esfuerzo y oración, serán la tarea de vuestra vida. Debéis orar como si la eficiencia y la alabanza se debieran completamente a Dios, y trabajar como si el deber fuera todo vuestro.—Testimonies for the Church 4:538 (1881).

Nadie que no ore puede estar seguro un solo día o una sola hora.—Seguridad y Paz en el Conflicto de los Siglos, 585 (1911).

El que no hace nada más que orar, pronto dejará de hacerlo.—El Camino a Cristo, 101 (1892).

DÍA 016, AÑO BÍBLICO EN ORDEN DE EVENTOS CRONOLÓGICOS

Job 36:2 – 39:1 (Sagradas Escrituras – 1569)

Fe y Esperanza, Biblia, Año Bíblico

1 Y Añadió Eliú, y dijo:2 Espérame un poco, y te enseñaré; porque todavía hablo por Dios. 3 Tomaré mi sabiduría de lejos, y daré la justicia a mi hacedor. 4 Porque de cierto no son mentira mis palabras; antes se trata contigo con perfecta sabiduría. 5 He aquí que Dios es grande, y no aborrece; fuerte es en virtud de corazón. 6 No dará vida al impío, antes a los humildes dará su derecho. 7 No quitará sus ojos del justo; antes bien con los reyes los pondrá en silla para siempre, y serán ensalzados. 8 Y si estuvieren presos en grillos, y cautivos en las cuerdas de la bajeza, 9 él les anunciará la obra de ellos, y que sus rebeliones prevalecieron. 10 Y despierta el oído de ellos para castigo, y les dice que se conviertan de la iniquidad. 11 Si oyeren, y le sirvieren, acabarán sus días en bien, y sus años en deleites. 12 Mas si no oyeren, serán pasados a cuchillo, y perecerán sin sabiduría. 13 Pero los hipócritas de corazón lo irritarán más, y no clamarán cuando él los atare. 14 Fallecerá el alma de ellos en su juventud, y su vida entre los fornicarios. 15 Al pobre librará de su pobreza, y en la aflicción despertará su oído. 16 Asimismo te apartaría de la boca de la angustia a lugar espacioso, libre de todo apuro; y te asentará mesa llena de grosura. 17 Mas tú has llenado el juicio del impío, contra la justicia y el juicio que lo sustentan todo. 18 Por lo cual de temer es que no te quite con golpe, el cual no puedas apartar de ti con gran rescate. 19 ¿Por ventura estimará él tus riquezas, ni del oro, ni de todas las fuerzas de la potencia? 20 No anheles la noche, en la cual él corta los pueblos de su lugar. 21 Guárdate, no mires a la iniquidad; teniéndola por mejor que la pobreza. 22 He aquí que Dios es excelso con su potencia; ¿qué enseñador semejante a él? 23 ¿Quién le ha prescrito su camino? ¿Y quién le dirá: Iniquidad has hecho? 24 Acuérdate de engrandecer su obra, la cual contemplan los hombres. 25 La cual vieron todos los hombres; y el hombre la ve de lejos. 26 He aquí, Dios es grande, y nosotros no le conocemos; ni se puede rastrear el número de sus años. 27 Porque él detiene las goteras de las aguas, cuando la lluvia se derrama de su vapor; 28 cuando gotean de las nubes, gotean sobre los hombres en abundancia. 29 ¿Si entenderá también los extendimientos de las nubes, y los bramidos de su tienda? 30 He aquí que sobre él sobre extiende su luz, y cubrió las raíces del mar. 31 Con ellas castiga a los pueblos, y da comida a la multitud. 32 Con las nubes encubre la luz, y les manda que vayan contra ella. 33 La una da nuevas de la otra; la una adquiere ira contra la que viene.
1 A esto también se espanta mi corazón, y salta de su lugar. 2 Oíd atentamente su voz terrible, y la palabra que sale de su boca. 3 Debajo de todos los cielos lo enderezará, y su luz se extenderá hasta los fines de la tierra. 4 Tras de él bramará el sonido, tronará su valiente voz, y aunque sea oída su voz, no los detiene. 5 Tronará Dios maravillosamente con su voz; él hace grandes cosas, y nosotros no lo entendemos. 6 Porque a la nieve dice: Sé en la tierra; lluvia tras lluvia, y lluvia tras lluvia en su fortaleza. 7 Con la vehemencia de la lluvia encierra a todo hombre; para que todos los hombres conozcan su voz. 8 La bestia se entrará en su escondrijo, y habitará en sus moradas. 9 Del mediodía viene el torbellino, y de los vientos del norte el frío. 10 Por el soplo de Dios se da el hielo, y las anchas aguas son constreñidas. 11 Además de esto con la claridad fatiga las nubes, y las esparce con su luz. 12 Y ellas se revuelven en derredor por sus designios, para hacer sobre la faz del mundo, en la tierra, lo que él les mandó. 13 Unas veces por azote, otras por causa de su tierra, otras por misericordia las hará aparecer. 14 Escucha esto, Job: Repósate, y considera las maravillas de Dios. 15 ¿Supiste tú por ventura, cuando Dios las ponía en concierto, y hacía levantar la luz de su nube? 16 ¿Has conocido tú por ventura las diferencias de las nubes, las maravillas del Perfecto en sabiduría? 17 ¿Y eran calientes tus vestidos cuando él daba el reposo a la tierra del mediodía? 18 ¿Extendiste tú por ventura con él los cielos firmes como un espejo firme? 19 Muéstranos, qué le hemos de decir; para que no hablemos disparates. 20 ¿Por ventura cuando yo hablare le será contado? ¿Cuando alguno se anegare le será dicho? 21 También alguna vez no se ve la luz clara en los cielos, y pasa un viento y los limpia. 22 De la parte del norte vendrá la serenidad por el Dios terrible de alabanza. 23 El es Todopoderoso, al cual no alcanzamos; grande en potencia, y en juicio, y en multitud de justicia no aflige. 24 Por tanto los hombres lo temerán; todos los sabios de corazón no lo verán. 1 Y respondió el SEÑOR a Job desde la oscuridad, y dijo: 2 ¿Quién es ese que oscurece el consejo con palabras sin sabiduría?
3 Ahora ciñe como varón tus lomos; yo te preguntaré, y hazme saber tú. 4 ¿Dónde estabas cuando yo fundaba la tierra? Hazmelo saber, si tienes inteligencia. 5 ¿Quién ordenó sus medidas, si lo sabes? ¿O quién extendió sobre ella cordel? 6 ¿Sobre qué estan fundadas sus bases? ¿O quién puso su piedra angular, 7 cuando alababan todas las estrellas del alba, y se regocijaban todos los hijos de Dios? 8 ¿Quién encerró con puertas el mar, cuando se derramaba por fuera como saliendo de madre; 9 cuando puse yo nubes por vestidura suya, y por su faja oscuridad? 10 Y determiné sobre él mi decreto, y le puse puertas y cerrojo, 11 y dije: Hasta aquí vendrás, y no pasarás adelante, y allí parará la hinchazón de tus ondas. 12 ¿Has mandado tú a la mañana en tus días? ¿Has mostrado al alba su lugar, 13 para que ocupe los fines de la tierra, y que sean sacudidos de ella los impíos? 14 Trasmudándose como lodo de sello, y parándose como vestidura; 15 mas la luz de los impíos es quitada de ellos, y el brazo enaltecido es quebrantado. 16 ¿Por ventura has entrado hasta lo profundo del mar, y has andado escudriñando el abismo? 17 ¿Por ventura te han sido descubiertas las puertas de la muerte o has visto las puertas de la sombra de muerte? 18 ¿Has considerado tú hasta las anchuras de la tierra? Declara si sabes todo esto. 19 ¿Por dónde va el camino a la habitación de la luz, y dónde está el lugar de las tinieblas? 20 ¿Si la tomarás tú en sus términos, y si entendieras las sendas de su casa? 21 ¿Si sabías tú cuando habías de nacer, y si el número de tus días había de ser grande? 22 ¿Has entrado tú en los tesoros de la nieve, y has visto los tesoros del granizo, 23 lo cual tengo yo reservado para el tiempo de la angustia, para el día de la guerra y de la batalla? 24 ¿Cuál sea el camino por donde se reparte la luz; por donde se esparce el viento solano sobre la tierra? 25 ¿Quién repartió conducto al turbión, y camino a los relámpagos y truenos, 26 haciendo llover sobre la tierra deshabitada, sobre el desierto, donde no hay hombre, 27 para saciar la tierra desierta e inculta, y para hacer producir de verdura renuevos? 28 ¿Por ventura la lluvia tiene padre? ¿O quién engendró las gotas del rocío? 29 ¿Del vientre de quién salió el hielo? Y la helada del cielo, ¿quién la engendró? 30 Las aguas se endurecen a manera de piedra, y se congela la faz del abismo. 31 ¿Detendrás tú por ventura las delicias de las Pléyades, o desatarás las ligaduras del Orión? 32 ¿Sacarás tú a su tiempo los signos de los cielos, o guiarás el Arcturo con sus hijos? 33 ¿Supiste tú las ordenanzas de los cielos? ¿Dispondrás tú de su potestad en la tierra? 34 ¿Alzarás tú a las nubes tu voz, para que te cubra muchedumbre de aguas? 35 ¿Enviarás tú los relámpagos, para que ellos vayan? ¿Y te dirán ellos: Henos aquí? 36 ¿Quién puso la sabiduría en el corazón? ¿O quién dio al entendimiento la inteligencia? 37 ¿Quién puso por cuenta los cielos con sabiduría? Y los odres de los cielos, ¿quién los hace parar, 38 cuando el polvo se ha endurecido con dureza, y los terrones se pegan unos a otros? 39 ¿Cazarás tú la presa para el león? ¿Y saciarás el hambre de los leoncillos, 40 cuando están echados en las cuevas, o se están en sus guaridas para acechar? 41 ¿Quién preparó al cuervo su alimento, cuando sus polluelos claman a Dios, y andan errantes sin comida?

AÑO BÍBLICO DÍA 015, ORDEN DE EVENTOS CRONOLÓGICOS, ENERO 15

Job 32:1 – 35:1 (Sagradas Escrituras – 1569)

1 Y cesaron estos tres varones de responder a Job, por cuanto él era justo en sus ojos. 2 Entonces Eliú hijo de Baraquel, buzita, de la familia de Ram, se enojó con furor contra Job; se enojó con furor, por cuanto se justificaba a sí mismo más que a Dios. 3 Se enojó asimismo con furor contra sus tres amigos, por cuanto no hallaban qué responder, habiendo condenado a Job. 4 Y Eliú había esperado a Job en la disputa, porque todos eran más viejos de días que él. 5 Pero

Año Bíblico

viendo Eliú que no había respuesta en la boca de aquellos tres varones, su furor se encendió. 6 Y respondió Eliú hijo de Baraquel, buzita, y dijo: Yo soy menor de días y vosotros viejos; por tanto he tenido miedo, y he temido de declararos mi opinión. 7 Yo decía: Los días hablarán, y la muchedumbre de años declarará sabiduría. 8 Ciertamente espíritu hay en el hombre, e inspiración del Omnipotente los hace que entiendan. 9 No los grandes son los sabios, ni los viejos entienden el derecho. 10 Por tanto yo dije: Escuchadme; declararé yo también mi sabiduría. 11 He aquí yo he esperado a vuestras razones, he escuchado vuestros argumentos, entre tanto que buscábais palabras. 12 Y aun os he considerado, y he aquí que no hay de vosotros quién redarguya a Job, y responda a sus razones. 13 Para que no digáis: Nosotros hemos hallado sabiduría; que conviene que Dios lo derribe, y no el hombre. 14 Ahora bien, Job no dirigió a mí sus palabras, ni yo le responderé con vuestras razones. 15 Se espantaron, no respondieron más; se les fueron las hablas. 16 Y yo esperé, porque no hablaban, antes pararon, y no respondieron más. 17 Por eso yo también responderé mi parte, también yo declararé mi opinión. 18 Porque lleno estoy de palabras, y el espíritu de mi corazón me constriñe. 19 De cierto mi corazón está como el vino que no tiene respiradero, y se rompe como odres nuevos. 20 Hablaré pues y respiraré; abriré mis labios, y responderé. 21 No haré ahora acepción de personas, ni usaré con hombre de títulos lisonjeros. 22 Porque no sé hablar lisonjas; de otra manera en breve mi Hacedor me consuma.

Job 33:1 Por tanto, Job, oye ahora mis razones, y escucha todas mis palabras. 2 He aquí yo abriré ahora mi boca, y mi lengua hablará en mi garganta. 3 Mis razones declararán la rectitud de mi corazón, y mis labios proferirán pura sabiduría. 4 El espíritu de Dios me hizo, y la inspiración del Omnipotente me dio vida. 5 Si pudieres, respóndeme; dispón tus palabras, estás delante de mí. 6 Heme aquí a mí en lugar de Dios, conforme a tu dicho: De lodo soy yo también formado. 7 He aquí que mi terror no te espantará, ni mi mano se agravará sobre ti. 8 De cierto tú dijiste a oídos míos, y yo oí la voz de tus palabras que decían: 9 Yo soy limpio y sin rebelión; y soy inocente, y no hay maldad en mí. 10 He aquí que Dios buscó achaques contra mí, y me tiene por su enemigo; 11 puso mis pies en el cepo, y guardó todas mis sendas. 12 He aquí en esto no has hablado justamente; yo te responderé que mayor es Dios que el hombre. 13 ¿Por qué tomaste pleito contra él? Porque él no dirá todas sus palabras. 14 Sin embargo, en una o en dos maneras habla Dios al que no ve. 15 Por sueño de visión nocturna, cuando el sueño cae sobre los hombres, cuando se adormecen sobre el lecho; 16 entonces revela al oído de los hombres, y les señala su castigo; 17 para quitar al hombre de la mala obra, y apartar del varón la soberbia. 18 Así detendrá su alma de corrupción, y su vida de ser pasada a cuchillo. 19 También sobre su cama es castigado con dolor fuerte en todos sus huesos, 20 que le hace que su vida aborrezca el pan, y su alma la comida suave. 21 Su carne desfallece sin verse, y sus huesos, que antes no se veían, aparecen. 22 Y su alma se acercará al sepulcro, y su vida a los enterradores. 23 Si tuviera cerca de él algún elocuente anunciador muy escogido, que anuncie al hombre su justicia; 24 que le diga que Dios tuvo de él misericordia, que lo libró de descender al sepulcro, que halló redención; 25 se enternecerá su carne más que de niño, y volverá a los días de su juventud. 26 Orará a Dios, y le amará, y verá su faz con júbilo; y él dará al hombre el pago de su justicia. 27 El mira sobre los hombres; y el que dijere: Pequé, y pervertí lo recto, y no me ha aprovechado; 28 Dios redimirá su alma, que no pase al sepulcro, y su vida se verá en luz. 29 He aquí, todas estas cosas hace Dios dos y tres veces con el hombre; 30 para apartar su alma del sepulcro, y para ilustrarlo con la luz de los vivientes. 31 Escucha, Job, y óyeme; calla, y yo hablaré. 32 Y si tuvieres palabras, respóndeme; habla, porque yo te quiero justificar. 33 Y si no, óyeme tú a mí; calla, y te enseñaré sabiduría.

Job 34:1 Además respondió Eliú, y dijo:
2 Oíd, sabios, mis palabras; y vosotros, doctos, estadme atentos. 3 Porque el oído prueba las palabras, como el paladar gusta para comer. 4 Escojamos para nosotros el juicio, conozcamos entre nosotros cuál sea lo bueno; 5 porque Job ha dicho: Yo soy justo, y Dios me ha quitado mi derecho. 6 En mi juicio fue mentiroso, mi saeta es gravosa sin haber yo prevaricado. 7 ¿Qué hombre hay como Job, que bebe el escarnio como agua? 8 Y va en compañía con los que obran iniquidad, y anda con los hombres maliciosos. 9 Porque dijo: De nada servirá al hombre el conformar su voluntad con Dios. 10 Por tanto, varones de entendimiento, oídme: Lejos esté de Dios la impiedad, y del Omnipotente la iniquidad. 11 Porque él pagará al hombre según su obra, y él le hará hallar conforme a su camino. 12 Sí, por cierto, Dios no hará injusticia, y el Omnipotente no pervertirá el derecho. 13 ¿Quién visitó por él la tierra? ¿Y quién puso en orden todo el mundo? 14 Si él pusiese sobre el hombre su corazón, y recogiese así su espíritu y su aliento, 15 toda carne perecería juntamente, y el hombre se tornaría en polvo. 16 Si pues hay en ti entendimiento, oye esto: Escucha la voz de mis palabras. 17 ¿Por ventura se enseñoreará el que aborrece el juicio? ¿Y condenarás tú al poderoso siendo justo? 18 ¿Por ventura se ha de decir al rey: Perverso; y a los príncipes: Impíos? 19 Cuánto menos a aquél que no hace acepción de personas de príncipes, ni el rico es de él más respetado que el pobre; porque todos son obras de sus manos. 20 En un momento mueren, y a media noche se alborotarán los pueblos, y pasarán, y sin mano será quitado el poderoso. 21 Porque sus ojos están puestos sobre los caminos del hombre, y ve todos sus pasos. 22 No hay tinieblas, ni sombra de muerte donde se encubran los que obran maldad. 23 No carga pues él al hombre más de lo justo, para que vaya con Dios a juicio. 24 El quebrantará a los fuertes sin pesquisa, y hará estar a otros en su lugar. 25 Por tanto él hará notorias las obras de ellos, cuando trastornará en noche, y serán quebrantados. 26 Como a malos los herirá en lugar donde sean vistos; 27 por cuanto así se apartaron de él, y no consideraron todos sus caminos; 28 haciendo venir delante de sí el clamor del pobre, y oyendo el clamor de los necesitados. 29 Y si él diere reposo, ¿quién inquietará? Si escondiere el rostro, ¿quién lo mirará? Esto sobre una nación, y lo mismo sobre un hombre; 30 haciendo que reine el hombre hipócrita para escándalos del pueblo. 31 Porque de Dios es decir: Yo perdoné, no destruiré. 32 Enséñame tú lo que yo no veo; que si hice mal, no lo haré más. 33 ¿Por ventura acabará por ti su obra, que no quieras tú, o quieras, o yo? Di lo que sabes. 34 Los hombres de entendimiento dirán conmigo, y el hombre sabio me oirá: 35 Que Job no habla con sabiduría, y sus palabras no son con entendimiento. 36 Deseo yo que Job sea probado ampliamente, para que haya respuestas contra los hombres inicuos. 37 Porque a su pecado añadió impiedad; bate las manos entre nosotros, y contra Dios multiplica sus palabras.

AÑO BÍBLICO DÍA 014, ORDEN DE EVENTOS CRONOLÓGICOS, ENERO 14

Job 28:1 – 31:40 (Sagradas Escrituras – 1569)

1 Ciertamente la plata tiene su oculto nacimiento, y el oro lugar de donde lo sacan. 2 El hierro es tomado del polvo, y de la piedra es fundido el metal. 3 A las tinieblas puso término; y a toda obra perfecta que él hizo, puso piedra de oscuridad y de sombra de muerte. 4 Sale el río junto al morador, y las aguas sin pie, más altas que el hombre, se fueron. 5 Tierra de la cual nace el pan, y debajo de ella estará como convertida en fuego. 6 Lugar que sus piedras serán zafiro, y tendrá polvos de oro. 7 Senda que nunca la conoció ave, ni ojo de buitre la vio; 8 nunca la pisaron animales fieros, ni león pasó por ella. 9 En el pedernal puso su mano, y trastornó los montes de raíz. 10 De los peñascos cortó ríos, y sus ojos vieron todo lo preciado. 11 Detuvo los ríos en su nacimiento, e hizo salir a luz lo escondido. 12 Mas ¿dónde se hallará la sabiduría? ¿Y dónde está el lugar de la prudencia? 13 El hombre nunca supo su valor, ni se halla en la tierra de los vivientes. 14 El abismo dice: No está en mí; y el mar dijo: Ni conmigo. 15 No se dará por oro, ni su precio será a peso de plata. 16 No puede ser apreciada con oro de Ofir, ni con ónice precioso, ni con zafiro. 17 El oro no se le igualará, ni el diamante; ni se cambiará por vaso de oro fino. 18 De coral ni de perlas no se hará mención; la sabiduría es mejor que las piedras preciosas. 19 No se igualará con ella esmeralda de Etiopía; no se podrá apreciar con oro fino. 20 ¿De dónde pues vendrá la sabiduría? ¿Y dónde esta el lugar de la inteligencia? 21 Porque encubierta está a los ojos de todo viviente, y a toda ave del cielo es oculta. 22 El infierno y la muerte dijeron: Su fama hemos oído con nuestros oídos. 23 Dios entiende el camino de ella, y él solo conoce su lugar. 24 Porque él mira hasta los fines de la tierra, y ve debajo de todo el cielo. 25 Haciendo peso al viento, y poniendo las aguas por medida; 26 cuando él hizo ley a la lluvia, y camino al relámpago de los truenos. 27 Entonces la vio él, y la tasó; la preparó y también la inquirió. 28 Y dijo al hombre: He aquí que el temor del Señor es la sabiduría, y el apartarse del mal la inteligencia.

1 Y volvió Job a tomar su propósito, y dijo: 2 ¡Quién me volviese como en los meses pasados, como en los días cuando Dios me guardaba, 3 cuando hacía resplandecer su candela sobre mi cabeza, a la luz de la cual yo caminaba en la oscuridad; 4 como fue en los días de mi juventud, cuando Dios era familiar en mi tienda; 5 cuando aún el Omnipotente estaba conmigo, y mis hijos alrededor de mí; 6 cuando lavaba yo mis caminos con manteca, y la piedra me derramaba ríos de aceite! 7 Cuando salía a la puerta a juicio, y en la plaza hacía aparejar mi silla,
8 Los jóvenes me veían, y se escondían; y los viejos se levantaban, y estaban en pie. 9 Los príncipes detenían sus palabras; ponían la mano sobre su boca; 10 la voz de los principales se ocultaba, y su lengua se pegaba a su paladar; 11 cuando los oídos que me oían, me llamaban bienaventurado, y los ojos que me veían, me daban testimonio. 12 Porque libraba al pobre que gritaba, y al huérfano que carecía de ayudador. 13 La bendición del que se iba a perder venía sobre mí; y al corazón de la viuda daba alegría. 14 Me vestía de justicia, y ella me cubría como un manto; y mi diadema era juicio. 15 Yo era ojos al ciego, y pies al cojo. 16 A los menesterosos era padre; y de la causa que no entendía, me informaba con diligencia. 17 Y quebraba los colmillos del inicuo, y de sus dientes hacía soltar la presa. 18 Y decía yo: En mi nido moriré, y como arena multiplicaré días. 19 Mi raíz está abierta junto a las aguas, y en mis ramas permanecerá rocío. 20 Mi honra se renueva conmigo, y mi arco se renueva en mi mano. 21 Me oían, y esperaban; y callaban a mi consejo. 22 Tras mi palabra no replicaban, mas mi razón destilaba sobre ellos. 23 Me esperaban como a la lluvia, y abrían su boca como a la lluvia tardía. 24 Si me reía a ellos, no lo creían; y no abatían la luz de mi rostro. 25 Aprobaba el camino de ellos, y me sentaba en cabecera; y moraba como rey en el ejército, como el que consuela llorosos.

1 Mas ahora los más mozos de días que yo, se ríen de mí; cuyos padres yo desdeñara ponerlos con los perros de mi ganado. 2 Porque ¿para qué yo habría menester la fuerza de sus manos, en los cuales pereció el tiempo? 3 Por causa de la pobreza y del hambre andaban solos; huían a la soledad, al lugar tenebroso, asolado y desierto.
4 Que cogían malvas entre los arbustos, y raíces de enebro para calentarse. 5 Eran echados de entre los hombres, y todos les daban gritos como al ladrón. 6 Habitaban en las barrancas de los arroyos, en las cavernas de la tierra, y en las piedras. 7 Bramaban entre las matas, y se congregaban debajo de las espinas. 8 Hijos de viles, y hombres sin nombre, más bajos que la misma tierra. 9 Y ahora yo soy su canción, y soy hecho a ellos refrán. 10 Me abominan, se alejan de mí, y aun de mi rostro no detuvieron su saliva. 11 Porque Dios desató mi cuerda, y me afligió, por eso se desenfrenaron delante de mi rostro. 12 A la mano derecha se levantaron los jóvenes; empujaron mis pies, y pisaron sobre mí las sendas de su contrición. 13 Mi senda derribaron, se aprovecharon de mi quebrantamiento, contra los cuales no hubo ayudador. 14 Vinieron como por portillo ancho, se revolvieron por mi calamidad. 15 Se han revuelto turbaciones sobre mí; combatieron como viento mi voluntad, y mi salud como nube que pasa. 16 Y ahora mi alma está derramada en mí; días de aflicción se apoderan de mí. 17 De noche taladra sobre mí mis huesos, y mis pulsos no reposan. 18 Con la grandeza de la fuerza del dolor mi vestidura es mudada; me ciñe como el cuello de mi ropa. 19 Me derribó en el lodo, y soy semejante al polvo, y a la ceniza. 20 Clamo a ti, y no me oyes; me presento, y no me atiendes. 21 Te has vuelto cruel para mí; con la fortaleza de tu mano me eres adversario. 22 Me levantaste, y me hiciste cabalgar sobre el viento, y derretiste en mí el ser. 23 Porque yo conozco que me conduces a la muerte; y a la casa determinada a todo viviente. 24 Mas él no extenderá la mano contra el sepulcro; ¿clamarán por ventura los sepultados cuando él los quebrantare? 25 ¿Por ventura no lloré yo al afligido? Y mi alma ¿no se entristeció sobre el menesteroso? 26 Cuando esperaba el bien, entonces me vino el mal; y cuando esperaba la luz, vino la oscuridad. 27 Mis entrañas hierven, y no reposan; días de aflicción me han sobrecogido. 28 Denegrido anduve, y no por el sol; me he levantado en la congregación, y clamé. 29 He venido a ser hermano de los dragones, y compañero de los búhos. 30 Mi piel está denegrida sobre mí, y mis huesos se secaron con ardentía. 31 Y se ha tornado mi arpa en luto, y mi órgano en voz de lamentadores.

1 Hice pacto con mis ojos; ¿cómo, pues, había yo de mirar a una virgen? 2 Porque ¿qué galardón me daría de arriba Dios, y qué heredad el Omnipotente de las alturas? 3 ¿Por ventura no hay quebrantamiento para el impío, y extrañamiento para los que obran iniquidad? 4 ¿Por ventura no ve él mis caminos, y cuenta todos mis pasos? 5 Si anduve con mentira, y si mi pie se apresuró a engaño,
6 péseme Dios en balanzas de justicia, y conocerá mi perfección. 7 Si mis pasos se apartaron del camino, y si mi corazón se fue tras mis ojos, y si algo se apegó a mis manos, 8 siembre yo, y otro coma, y mis verduras sean arrancadas. 9 Si fue mi corazón engañado acerca de mujer, y si estuve acechando a la puerta de mi prójimo, 10 muela para otro mi mujer, y sobre ella otros se encorven. 11 Porque es maldad e iniquidad, comprobada. 12 Porque es fuego que devoraría hasta el sepulcro, y desarraigaría toda mi hacienda. 13 Si hubiera tenido en poco el derecho de mi siervo y de mi sierva, cuando ellos pleitearan conmigo, 14 ¿qué haría yo cuando Dios se levantase? Y cuando él visitara, ¿qué le respondería yo? 15 ¿Por ventura el que en el vientre me hizo a mí, no lo hizo a él? ¿Y no nos dispuso un mismo autor en la matriz? 16 Si estorbé el contento de los pobres, e hice desfallecer los ojos de la viuda; 17 y si comí mi bocado solo, y no comió de él el huérfano; 18 (porque desde mi juventud creció conmigo el huérfano como con padre, y desde el vientre de mi madre fui guía de la viuda); 19 si he visto que pereciera alguno sin vestido, y al menesteroso sin cobertura; 20 si no me bendijeron sus lomos, y del vellón de mis ovejas se calentaron; 21 si alcé contra el huérfano mi mano, aunque viese que me ayudarían en la puerta; 22 mi espalda se caiga de mi hombro, y mi brazo sea quebrado de mi canilla. 23 Porque temí el castigo de Dios, contra cuya alteza yo no tendría poder. 24 Si puse en el oro mi esperanza, y dije al oro: Mi confianza eres tú; 25 si me alegré de que mi hacienda se multiplicase, y de que mi mano hallase mucho; 26 si he mirado al sol cuando resplandecía, y a la luna cuando iba hermosa, 27 y mi corazón se engañó en secreto, y mi boca besó mi mano, 28 esto también fuera maldad comprobada; porque habría negado al Dios soberano. 29 Si me alegré en el quebrantamiento del que me aborrecía, y me regocijé cuando le halló el mal; 30 que ni aun entregué al pecado mi paladar, pidiendo maldición para su alma; 31 cuando mis domésticos decían: ¡Quién nos diese de su carne! Nunca nos hartaríamos. 32 El extranjero no tenía fuera la noche; mis puertas abría al caminante. 33 Si encubrí, como los hombres mis prevaricaciones, escondiendo en mi seno mi iniquidad; 34 si temí a la gran multitud, y el menosprecio de las familias me atemorizó, y callé, y no salí de mi puerta, 35 ¡quién me diera quien me oyese! He aquí mi señal es que el Omnipotente testificará por mí, aunque mi adversario me hiciera el proceso. 36 Ciertamente yo lo llevaría sobre mi hombro, y me lo ataría en lugar de coronas. 37 Yo le contaría el número de mis pasos, y como príncipe me llegaría a él. 38 Si mi tierra clamara contra mí, y llorarán todos sus surcos; 39 si comí su sustancia sin dinero, o afligí el alma de sus dueños; 40 en lugar de trigo me nazcan espinos, y abrojos en lugar de cebada. Se acaban las palabras de Job.

AÑO BÍBLICO DÍA 013, ORDEN DE EVENTOS CRONOLÓGICOS, ENERO 13

Job 25:1 – 27:23 (Sagradas Escrituras – 1569)

1 Y respondió Bildad suhita, y dijo:
2 El señorío y el temor están con Dios; El hace paz en sus alturas. 3 ¿Por ventura sus ejércitos tienen número? ¿Y sobre quién no está su luz? 4 ¿Cómo pues se justificará el hombre con Dios? ¿Y cómo será limpio el que nace de mujer? 5 He aquí que ni aun la misma luna será resplandeciente, ni las estrellas son limpias delante de sus ojos. 6 ¿Cuánto menos el hombre que es un gusano, y el hijo de hombre, también gusano?

Job 26: 1 Y respondió Job, y dijo: 2 ¿En qué ayudaste al que no tiene fuerza? ¿Has salvado con tu brazo al que no tiene fortaleza? 3 ¿En qué aconsejaste al que no tiene ciencia, y mostraste bien tu sabiduría? 4 ¿A quién has anunciado palabras, y de quién es el espíritu que de ti sale? 5 Cosas muertas son formadas debajo de las aguas, y de sus cavernas. 6 El sepulcro es descubierto delante de él, y el infierno no tiene cobertura. 7 Extiende el aquilón sobre vacío, cuelga la tierra sobre nada. 8 Ata las aguas en sus nubes, y las nubes no se rompen debajo de ellas. 9 El aprieta la faz de su trono, y extiende sobre él su nube. 10 El cercó con término la superficie de las aguas, hasta que se acabe la luz y las tinieblas. 11 Las columnas del cielo tiemblan, y se espantan de su reprensión. 12 El rompe el mar con su potencia, y con su entendimiento hiere la hinchazón suya. 13 Su espíritu adornó los cielos; su mano creó la serpiente huidora. 14 He aquí, éstas son partes de sus caminos; ¡y cuán poco es lo que hemos oído de él! Porque el estruendo de sus fortalezas, ¿quién lo entenderá?

Año Bíblico Especial

Job 27: 1 Y volvió Job a tomar su propósito, y dijo: 2 Vive el Dios que me quitó mi derecho, y el Omnipotente, que amargó mi alma, 3 que todo el tiempo que mi alma estuviere en mí, y hubiere hálito de Dios en mis narices, 4 mis labios no hablarán iniquidad, ni mi lengua pronunciará engaño. 5 Nunca tal me acontezca que yo os justifique; hasta morir no quitaré de mí mi integridad. 6 Mi justicia tengo asida, y no la cederé; no me reprochará mi corazón en todos mis días. 7 Sea como el impío mi enemigo, y como el inicuo mi adversario. 8 Porque ¿cuál es la esperanza del hipócrita, por mucho que hubiere robado, cuando Dios arrebatare su alma? 9 ¿Por ventura oirá Dios su clamor cuando la tribulación viniere sobre él? 10 ¿Por ventura se deleitará en el Omnipotente? ¿Invocará a Dios en todo tiempo? 11 Yo os enseñaré lo que hay en la mano de Dios; no esconderé lo que hay acerca del Omnipotente. 12 He aquí que todos vosotros lo habéis visto, ¿por qué pues os desvanecéis con vanidad? 13 Esta es para con Dios la suerte del hombre impío, y la herencia que los violentos han de recibir del Omnipotente. 14 Si sus hijos fueren multiplicados, serán para el cuchillo; y sus pequeños no se saciarán de pan. 15 Los que de ellos quedaren, en muerte serán sepultados; y no llorarán sus viudas. 16 Si amontonare plata como polvo, y si preparare ropa como lodo; 17 la habrá preparado él, mas el justo se vestirá, y el inocente repartirá la plata. 18 Edificó su casa como la polilla, y como cabaña que el guarda hizo. 19 El rico dormirá, mas no será recogido; abrirá sus ojos, y no verá a nadie. 20 Asirán de él terrores como aguas; torbellino lo arrebatará de noche. 21 Lo tomará el solano, y partirá; y tempestad lo arrebatará del lugar suyo. 22 Dios, pues, descargará sobre él, y no perdonará. Hará él por huir de su mano. 23 Batirán sus manos sobre él, y desde su lugar le silbarán.