Mandamiento número siete: No cometerás adulterio

El séptimo mandamiento lo encontramos en

Éxodo 20:14 (RVR1995) No cometerás adulterio.

A simple vista parece un mandamiento fácil de llevar pues el adulterio lo relacionamos con el hecho de tener relaciones sexuales con una esposa o esposo que no es el nuestro.  Pero este mandamiento encierra más que eso.  Antes de entrar en detalles sobre lo que es el adulterio y lo serio que esto representa para Dios, necesitamos aclarar la diferencia entre adulterio y la fornicación.

Mientras que adulterio se comete entre personas que están casadas y se an envuelto sexualmente con otra persona casada pero que no es nuestro esposo o esposa, la fornicación es entre parejas que aún no han contraído matrimonio pero que también están activos sexualmente.  Entre jóvenes que son novios, si no están casados, las relaciones sexuales están prohibidas para ellos, de modo que, si se envuelven sexualmente, la Biblia llama a este pecado, fornicación.  Si solamente los jóvenes dieran un poco de valor a sus cuerpos tanto físico como espiritual serían muy felices al contraer nupcias.  La virginidad que antes se cuidaba y valoraba, hoy ya no es importante, razón por la cual hay tantas jovencitas con sus vidas destrozadas, y en muchos casos como madres solteras.

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Bien, regresemos a la parte del mandamiento que nos prohíbe el adulterio, en Lev. 20:10 dice,,,

10 »Si un hombre comete adulterio con la mujer de su prójimo, el adúltero y la adúltera indefectiblemente serán muertos.

¿Nota la importancia que Dios dio al adulterio?  Si un hombre y una mujer eran encontrados culpables de adulterio, eran apedreados y muertos ambos, así es, no era más culpable el hombre, o tampoco era más culpable la mujer.  Los dos morían por el acto degradable que estaban cometiendo, según la ley, conocida como la ley de Moisés escrita en libros, pero dada por Dios.

Pero este mandamiento también está en la ley moral de Dios, escrita en dos tablas de piedra con el dedo de Dios, está escrito en tablas de piedra porque no se puede borrar y es para siempre y como ya vimos es el mandamiento número 7.

La Ley de Dios es el camino a la felicidad—Antes de la destrucción del mundo antiguo por el diluvio, sus habitantes estaban ennegrecidos de corrupción. Prevalecían el pecado y los crímenes de toda clase. La condición actual del mundo está llegando rápidamente al punto cuando Dios dirá, como dijo en la antigüedad: “Mi espíritu no contenderá para siempre con el hombre”. Uno de los pecados más graves que prevalece en esta era degenerada por la corrupción es el adulterio. Este vergonzoso pecado está siendo cometido en forma alarmante. El sábado y la institución matrimonial fueron establecidos por Dios en el Edén, para que fueran perpetuados en forma sagrada y santa. Ambas instituciones, de origen divino, han sido despreciadas y consideradas sin ningún valor por hombres y mujeres cuyos corazones están determinados a ejecutar solamente el mal.  Elena G. De White de su libro, Testimonios acerca de conducta sexual página 111

El ser humano ha entendido o interpretado mal los mandamientos de Jehová, pues creemos que el pecado es solamente si se llega a consumar el acto sexual, aunque eso es verdad, hay algo más que Cristo nos explica en…

Mat. 5:27,28 (RVR1995) 27 »Oísteis que fue dicho: “No cometerás adulterio”. 28 Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.

La palabra de Dios es clara, el que mira a una mujer con deseos sexuales, comete adulterio o es culpable de ese pecado. Igual si una mujer mira de la misma manera a un hombre, pues el mandamiento no se aplica solo al hombre.

La sociedad ha hecho todo muy liviano con respecto a este último punto, pues se usa el sexo para vender, la mayoría de comerciales, si trata de vender algo, regularmente aparece una chica bella y con ropa muy sensual. En un comercial para vender neumáticos o llantas para automóviles, ¿porque debería salir una chica con ropa como si estuviera en la playa?  Porque se ha comprobado que esa táctica vende el producto desafortunadamente.  Y digo desafortunadamente en el sentido que se ponga la tentación frente al ser humano que debido al pecado ha llegado a ser débil en la carne.  Por esa razón como cristianos y como hijos de Dios, nuestro pensar es y debería ser diferente, pues nuestros pensamientos son gobernados por el Espíritu Santo.

La tecnología ha puesto el pecado de la codicia sexual prácticamente en nuestras manos en nuestro diario vivir. En el celular hoy usted puede ver videos, imágenes incluso audios sensuales. Tengamos mucho cuidado de lo que hacemos con estas herramientas que tenemos a nuestro alcance, y que Dios nos ayude a usarlas correctamente, y que nos guarde de cometer el pecado de adulterio por medio de la codicia o el deseo carnal, aunque sea a través de la pantalla de nuestro celular.

Hablemos un poco sobre el divorcio y el adulterio, veamos lo que dice la Biblia en…

Marcos 10:11, 12  Y les dijo: —Cualquiera que repudia a su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra ella;  y si la mujer repudia a su marido y se casa con otro, comete adulterio.

En todo momento estamos hablando de un matrimonio entre una mujer y un hombre tal como le estableció Dios desde el principio.  El matrimonio entre parejas del mismo sexo está simplemente prohibido y condenado por Dios, el mismo que nos creó en un momento dado para procrear familia.

Cuando usted contrajo matrimonio, no pensaba en el día que posiblemente no soportaría a su pareja, ¿verdad?

Por descuido de ambos se llega en algunos casos a vivir en casa un infierno insoportable y tanto el como ella, solo piensan en vivir lejos de su pareja.  ¿Que pasó? La culpa es de la esposa por supuesto, pues ella no trata o atiende al esposo como debería.  Sin duda alguna la culpa la tiene el esposo, porque no ha sabido llevar el matrimonio y no tiene tacto para tratar con delicadeza a su esposa.

Cuando me ha tocado dar consejería matrimonial, siempre, el esposo culpa a la esposa, y por supuesto ella lo culpa a él.  Es nuestra naturaleza humana buscar constantemente un culpable, aunque sabemos que es nuestra culpa, pero, regularmente buscamos culpar a alguien más.  Y en el matrimonio comúnmente es entre pareja que se tira la culpa.

Analizando bien todo, cuando hay problemas en un matrimonio, la culpa es de ambos, pues, al ver los detalles de los problemas notaremos que los dos dejaron de hacer los detalles importantes para mantener una relación viva y saludable.

Uno de mis primeros consejos que le doy a una pareja, es:  Dejen de culpase uno a otro.  No importa que nuestra pareja cometió un error, no le culpe, ayúdele a remediar el error, pues no importa quien cometa un error, mientras no se culpe,,,  No hay problema.  Pero en el primer instante que se hecha en cara el error cometido, allí inmediatamente se vuelve problema, y ahora hay que resolver dos asuntos.

Si dejamos de culparnos unos a otros, no llegaríamos al punto de repudiar a nuestra pareja, repudiar podría equivaler a estar en una relación insoportable, más algo debemos recordar, no importa cuanto usted deteste a su pareja, ese no es motivo para el divorcio, la palabra de Dios lo prohíbe.  Si hemos llegado al punto del repudio, aun se puede salvar el matrimonio y la familia.

Cristo nos dijo en sus propias palabras, que a menos que sea por que su esposa o esposo le fue infiel sexualmente, no debe divorciarse de su pareja.  Esto lo encontramos en

Mateo 5:32 Pero yo os digo que el que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere, y el que se casa con la repudiada, comete adulterio.

Pero note algo, Jesús no dijo, si tu pareja te es infiel, divórciate, las palabras de Él son, en un caso que se compruebe infidelidad sexual, entonces podrá divorciarse la persona.  Sin duda alguna, aun cuando hay infidelidad si usted puede perdonar, y seguir adelante con el matrimonio, sería aconsejable, pero en un caso que usted no pueda perdonar y en lugar de seguir luchando por su felicidad, el perdonar a su pareja que le falló haría de su vida un tormento, entonces creo que con sensatez podríamos pensar que el divorcio sería lo aconsejable, solo si usted esta seguro o segura de no poder perdonar.

Por el otro lado, si no hay razón para divorciarnos por infidelidad, entonces sería pecado por ambas partes divorciarnos y volvernos a casar.

Dios nos creó para que fuésemos felices y la familia fue establecida por institución divina departe de Dios, el matrimonio cuenta con la bendición y santificación de nuestro Creador.  Entonces, ¿que pasa cuando hay abusos dentro del matrimonio? Usted es una hija de Dios y no debería soportar abusos de los cuales Dios tampoco está de acuerdo.  Si fuese posible cambiar el ambiente abusivo del hogar, se puede seguir adelante, pero si después de intentar con consejería y planes de reconstruir la relación dañada y él o ella no muestran interés en cambiar y mejorar su forma de tratar a su pareja, en forma personal no creo que Dios este de acuerdo que se siga maltratando y pisoteando un hijo o hija que Él creó para que fuera feliz.  Menciono hijo o hija, pues hoy por hoy, tanto hay mueres abusadas por sus esposos, como esposos abusados por sus esposas.

Cualquier sea la situación que estés viviendo, no olvides que en Cristo hay esperanza y en Él está la solución para cualquier problema que puedas estar pasando.

Si de pronto has fallado sexualmente, o físicamente piensa en el caso de María Magdalena, Juan, capítulo 8, versículo 3 en adelante,,,  Entonces los escribas y los fariseos le trajeron una mujer sorprendida en adulterio y, poniéndola en medio, 4 le dijeron:

—Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo de adulterio, 5 y en la Ley nos mandó Moisés apedrear a tales mujeres. Tú, pues, ¿qué dices?

6 Esto decían probándolo, para tener de qué acusarlo. Pero Jesús, inclinado hacia el suelo, escribía en tierra con el dedo. 7 Y como insistieran en preguntarle, se enderezó y les dijo:

—El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella.

8 E inclinándose de nuevo hacia el suelo, siguió escribiendo en tierra. 9 Pero ellos, al oír esto, acusados por su conciencia, fueron saliendo uno a uno, comenzando desde los más viejos hasta los más jóvenes; solo quedaron Jesús y la mujer que estaba en medio. 10 Enderezándose Jesús y no viendo a nadie sino a la mujer, le dijo:

—Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó?

11 Ella dijo:

—Ninguno, Señor.

Entonces Jesús le dijo:

—Ni yo te condeno; vete y no peques más.

Que maravilloso saber que tenemos en Cristo perdón por nuestros pecados, y no está solo mirando haber donde nos equivocamos para acusarnos y apedrearnos.

Si de pronto aquí en la tierra no encontramos perdón de parte de nuestra pareja, y si nuestro arrepentimiento es genuino, entonces puedes venir a Cristo y el con sus brazos abiertos te recibirá, pero eso si, recuerda, te dice,,,    “VETE Y NO PEQUES MÁS”

En Gálatas 5:19 nos dice el porque del adulterio, dice así… Manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lujuria,

El adulterio es un pecado como cualquier otro que nos separa de Dios, aunque en el adulterio son dos personas las que están pecando.

Este es el único mandamiento que envuelve el pecado a dos personas.

Por último el adulterio es relacionado con el punto espiritual al alejarnos de la sana doctrina.

2 Pedro 2:14 Tienen los ojos llenos de adulterio, no se sacian de pecar, seducen a las almas inconstantes, tienen el corazón habituado a la codicia y son hijos de maldición.

 

Tomando este texto de forma espiritual tiene mejor sentido, seamos espirituales pues para adorar apropiadamente a nuestro Creador, debemos y es necesario que en espíritu y en verdad adoremos, y si es así, dejaremos de pecar.

Piensa en este proverbio y medita en el mensaje que nos da…

Prov. 6:32 También al que comete adulterio le falta sensatez; el que tal hace corrompe su alma.

Y usted y yo sabemos que, un alma corrompida, no puede entrar en el reino de los cielos.

Mantengamos limpio nuestro cuerpo y espíritu como hijos de Dios, para poder ver a Cristo en toda su gloria.

Recuerda, si quieres seguir escuchando temas para la familia te invitamos a escuchar el programa de radio titulado:  Edificando familias felices con Fe y Esperanza, puede encontrar más información en nuestra página www.feyesperanza.org

Que Dios te bendiga ricamente junto con tu pareja y toda tu familia,

Mi nombre es,

Joel Medina,

Capellán Ordenado y Evangelista Internacional.

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